Sr. Director:
El día 24 de diciembre pasado concurrí a un negocio de venta de electrodomésticos ubicado en Av. Santa Fe, de nuestra ciudad, con el propósito de comprar un lavarropas automático.
Luego de ver distintos modelos, elegí uno; y al consultar la forma de pago, el empleado me ofreció 24 cuotas de 221 pesos, lo cual en ese momento me pareció que estaba al alcance de mi bolsillo, sin advertir que en realidad estaba cometiendo un abuso en la aplicación de intereses y gastos.
Debo reconocer que en el momento de la operación, nadie me obligó a firmar, pero sutilmente fui engañado y sólo lo advertí al regresar a mi domicilio y sentarme a ver los números reales de mi compra.
En definitiva el lavarropas, de contado, costaba 1.829 pesos. Por la financiación a 24 meses me aplicaron 2.744,30 pesos de intereses.
El empleado, sin consultarme, me aplicó un recargo de 678.50 pesos por una garantía extendida, que nunca pedí, ni acepté, a lo que hay que agregarle 50,47 pesos de sellado.
El resultado final de todos estos números es que el artefacto que costaba 1.829 pesos, lo voy a pagar 5.317 pesos.
Más de uno a esta altura dirá que debí haberlo pensado antes de tomar la decisión, es verdad, era sábado 24 de diciembre y el lavarropas iba a ser un regalo de navidad. Me apresuré.
Con los números en la mano, el lunes 26 a primera hora, me hice presente en el comercio y entrevistado con el Gerente del mismo le manifesté lo abusivo de la operación y le propuse comprar el artefacto al contado.
El Gerente se negó, aduciendo que los papeles de mi compra ya habían pasado a manos de la financiera y era imposible volver atrás. En ese momento, yo me pregunté si los habían llevado el día domingo de navidad, ya que la adquisición fue realizada el sábado 24 de diciembre.
Regresé a mi casa con las manos vacías y la impotencia de sentirme "estafado legalmente".
Expuse mi caso ante al Defensoría del Pueblo, quienes inmediatamente se pusieron a trabajar en pos de reclamar ante el citado comercio.
El motivo de la presente es para advertir a los lectores y que no les ocurra lo mismo que a mí.
Piensen mucho antes de decidir, lean los números, el negocio para ellos es la financiación, no la venta de contado.
El tema de la garantía extendida, es directamente dinero que le ingresa al bolsillo del empleado que los atiende.
La prueba de lo que digo es que el Gerente, el lunes se negó a romper un papel y hacer otro.
Ojalá la presente sirva para alertar a futuros clientes de esa firma.
Juan Carlos Díaz
LE: 6.289.193