Sr.Director:
Nuestro país ha sufrido enormes cambios a partir del 2003, se ha transformado en forma constante sin interrupciones desde la asunción al poder de Néstor Kirchner y aún hoy puede gozar de tener como primera mandataria a su compañera Cristina Kirchner. Dueña de una mente brillante, que en plenitud de sus facultades la hacen una excepcional intelectual, de análisis crítico permanente, trabajadora incansable, dotada de una tenacidad y asimilación de la información inigualable, con un discurso cautivante, de retórica nacionalista, con mirada tan amplia como profunda, acompañada de un pensamiento metódico impecable, toma la iniciativa poniendo proa a la tormenta y la enfrenta con valor. En uno de sus mayores actos de gobierno expropia la mayoría accionaria de YPF, otorgando el manejo soberano al Estado nacional, en ese acto desarrolla una exposición con abundancia de datos estadísticos de origen técnico fustigando el manejo depredador y extorsionador de la firma española, menciona "la trompa de elefante" en alusión a la curva declinante de producción de petróleo. Esta mención que parece a simple vista una simple alegoría encierra mucho más, lleva en su interior el simbolismo del rechazo a la insolencia, y al desprecio por el coloniaje capitalista, "trompa de elefacte" significa el sometimiento de los pueblos pobres, la intolerancia imperial, la pretensión real de hacer callar a los presidentes sudacas, la explotación del más débil, el abuso de la posición de fuerza, significa el desdén por el zángano que vive del que afronta la vida día a día con valor. Esa alusión no es casual, esta metódicamente incorporada en referencia a la grosería, al descaro de la Europa rica y prepotente como bien la definió Pepe Mujica, nuestro presidente hermano de Uruguay. Esas palabras muestran la curva descendente de un gobierno español conservador, de raigambre falangista, que no deja de empobrecer a su pueblo, limitando sus derechos básicos a la salud, la educación y el trabajo digno. Pero si hay alguna relación, lo que se repite en mi mente es la brutal imagen de un elefante africano muerto por el que se proclamaba su protector, para satisfacer su ego senil no dudó en derramar sangre roja para demostrar la supremacía de su sangre azul, eso también es "trompa de elefante".
Carlos Pedemonte
DNI: 13.854.313