Sr. Director:
Concluida la Segunda Guerra Mundial , “sirios y troyanos” , se reparten la economía mundial dejando a un costado los países de la denominada tercera posición.
Todos los materiales estratégicos, uranio, petróleo, oro, aluminio, silicio, etc., debían ser controlados para la producción, la ciencia espacial y la guerra, el dominio debía ser total para el logro de sus propias supervivencias.
El mayor caudal del petróleo del mundo estaba y está en manos de los países árabes y se debía aplicar la política de dividir para reinar, controlar a estos países tenía que ser a sangre y fuego, cueste lo que cueste.
En primer lugar se les vendió la tecnología y se les proveyeron los ingenieros y técnicos que se encargaron de extraer y refinar el petróleo y el gas, controlando todo, enemistaron los pueblos y para ello les vendieron armas y tecnología de guerra .
Antagonismos triviales y personalismos dictatoriales generaron la ruptura de la RAU y los pueblos hermanos se enfrentaron.
Cambiaron tantas armas por el oro negro, que perdieron el control esperado y sustentado para el logro de sus propios beneficios.
EE. UU., Inglaterra y Francia, la derecha imperial, pierden en economía el espacio de dominación.
Rusia y China dejan de lado la confrontación y controlan fuertemente sus recursos de gas y petróleo, motor económico y social de un país.
Los cinco grandes saben a qué atenerse, los anglosajones conocen los límites de sus reservas nacionales y son los mayores consumidores y contaminadores del planeta, los orientales y los eslavos tienen la dolorosa experiencia del comunismo de Mao y Lenin y por tal motivo cuidan su andar.
Una suerte de efecto dominó generado por la tan mentada globalización, produce en “el país más poderoso del planeta” una crisis económica de tal magnitud que no sólo no puede sustraerse, sino que la traslada a Europa y parte de Asia.
La debilidad de los grandes, hace a la unidad y la nueva independencia de los demás pueblos, América surge fortalecida de esta crisis, Brasil, Argentina, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Perú vuelven a ser dueños de sus riquezas principales, petróleo y gas.
La economía, el desarrollo y el bienestar general se sustentan con el control de estos dos productos estratégicos.
Otros como México y Colombia prefieren el padrinazgo de EE.UU. y Canadá y Chile en menor grado de Inglaterra, los demás países hermanos de América serán beneficiados con la acción de los nombrados primeros países.
Europa consume más petróleo del que produce y depende de Rusia para la tenencia del gas.
En Medio Oriente, Irán (en jaque mate con EE.UU. e Israel ) tiene el poder de controlar el estrecho de Ormuz, lugar clave por donde pasa el 70% del petróleo que consume Occidente.
La crisis, las necesidades y la pérdida del control del oro negro, genera hechos que por el bien de la democracia, lo denominan una acción de regulación por el logro de la libertad y los derechos humanos en los países oprimidos por los dictadores (que ellos mismos pusieron), Irak, Afganistán, Egipto, Libia… Siria e Irán, todos grandes productores de petróleo.
Muy recientemente se desarrolló el evento denominado “Cumbre de la Américas”, dentro de los muchos temas a tratar, fundamentalmente se destacaban Malvinas y el ingreso de Cuba al evento, dentro de los estatutos de la organización, si dos naciones se oponen, estas tienen derecho al veto, pues bien en el caso Cuba, EE.UU. y Canadá hicieron uso de esta potestad que permite el sistema, para ponerse en contra del país caribeño y no permitir su ingreso, solamente Canadá se podía alinear con el grande del norte, otro aliado no tenía. Sobre este caso debo decir que la mayor cantidad de turistas que ingresan a Cuba, son canadienses e Isabel II de Inglaterra funciona como Reina de Canadá, es la Jefa de Estado, una democracia para pensar.
Volviendo al petróleo y el gas, bajo mi punto de vista Argentina ha hecho, lo que tenía que hacer, sin medias tintas.
España sufre el golpe por dos razones, carece de petróleo y gas y al igual que J. M. Aznar, M. Rajoy se encuentra sujeto a los determinismos y las dependencias de los anglos y americanos del norte, que hoy controlan su economía perjudicando a su pueblo en trabajo, educación, ancianidad y salud.
Finalmente diré que en nuestro país, la oposición política responsable ha dado muestra con su actitud que se puede pensar en el futuro, esta carta de respaldo para volver a controlar YPF, es de una magnitud tal que la historia sabrá reconocer en el devenir de los tiempos.
Juan Carlos Fessia