COMENTAR
09/08/2011 - Información General
A PESAR DE ESTAR PROHIBIDO

Hay carreras de galgos

En San Martín de las Escobas una competencia atrajo a más de medio millar de criadores. Hubo perros de Paraná, San Lorenzo, Baigorria, Rafaela, Timbúes y Sunchales.
SAN MARTIN DE LAS ESCOBAS . -  A pesar de no estar autorizadas en la provincia de Santa Fe (la ley 14.346 prohíbe el maltrato de los animales), anteayer se desarrolló a la vista de todos una competencia de galgos en un improvisado canódromo que cubrió parte de un camino rural ubicado a unos dos mil metros de este pequeño pueblo situado a unos 100 kilómetros de Rafaela.
La actividad -promocionada a través del boca a boca, como suele suceder en estos casos- reunió a más de medio millar de criadores y entrenadores, quienes desde muy temprano empezaron a probar a los perros en carreras de 150 metros.
La reunión convocó a perros de Paraná, San Lorenzo, Rafaela, Granadero Baigorria, Coronda, Santo Tomé, Timbúes, Sunchales, Santa Fe, Esperanza y San Francisco, entre diversas localidades de las provincias del centro argentino, según publicó diario La Capital.
La competencia sigue casi siempre el mismo ritual. Hay un momento donde se registran las inscripciones (que inician con una etapa de clasificación) y luego se convoca a las carreras en sí que son observadas por los espectadores a través de un alambrado.
Todo es coordinado por un locutor que indica en voz alta el inicio de las competencias, las características de cada competencia, el momento del remate de algunos perros. El complemento de la información proviene desde la parte trasera de una camioneta donde se entrega un programa donde se enumeran el resto de los detalles.
Allí se dice por ejemplo que todos los premios se pagan con mínimo de seis perros. Caso contrario se paga el pozo acumulado. También se informa que el costo de la entrada es de 25 pesos, y el nombre, apellido y teléfono del organizador, para que haya dudas de quien es el responsable de la jornada.
Un párrafo aparte merecen las apuestas de dinero que se hacen en el lugar. Como en las carreras de caballos están quienes conocen al dedillo el historial de cada uno de los animales que suelen costar hasta 10 mil pesos.
Llegar al canódromo no es tan sencillo. Se debe tomar un camino rural desde la ruta nacional 34, luego doblar hacia el oeste, y finalmente hacia el norte. En el ingreso hay una persona que cobra la entrada y vigila que no llegue la policía.
El programa de las "grandes carreras de galgos" comienza pasadas las 9.30, son las clasificaciones para los 150 metros. Las competencias, poco a poco, van sumando adeptos y se hacen con un mínimo de seis perros cada una. Las carreras más importantes se dan ya avanzada la tarde donde aparecen los perros más veloces.
"Acabo de comprar un perro y me quiero iniciar en esto. El secreto es alimentarlo bien, darle vitaminas, y llegado el momento hay que comprar el mejunje (anabólicos) que traen de Chile y que tienen un costo de 500 pesos. Eso sí dura dos meses", dijo un entrenador.
La jornada es apacible y para muchos es un día de campo. Los entrenadores arriban en sus camionetas o autos particulares y enseguida buscan la sombra para el asado. Los perros (muchos con bozales) descansan a la sombra mientras esperan la hora de correr.
Los improvisados no se preocupan demasiado, debido a que en la parte central de un pequeño bosque de eucaliptos hay un buffet.
Allí venden choripanes, torta de limón, pollo asado, gaseosas, vino, cerveza, y hasta medidas de whiskies.
Las gateras donde se dividen a los perros por números emanan un fuerte olor a ratisalil. Es el mismo aroma que se siente en los vestuarios donde están los jugadores de fútbol.
Un rato después llevan a los perros caminando hasta donde están las jaulas, ya en plena pista, y los hacen poner atentos para la largada.
Director  |  Editor  |  Publicidad  |  Clasificados
Institucional:  La Empresa  |  Aviso Legal
Imprenta La Opinión
Desarrollado por KNU Consultora