En la edición de ayer, en nota titulada
"Se mató Graciela Dieser, la ex mujer de Fraticelli", en dos párrafos de la extensa nota elaborada al respecto
se leyó lo siguiente:
* la mujer dejó cuatro cartas en sobres cerrados, y también una esquela. Una de las cartas estaba a nombre del juez, otra tenía impreso el nombre de su hijo, y las restantes tuvieron como destinatarios a su pareja y a la familia (su hermano). Carlos Stegmayer abrió la destinada a la Justicia y tomó conocimiento del contenido;
* pese a versiones circulantes que mencionaron una acusación por parte de María Graciela, en ninguna de las misivas se escribió otra cosa que no sea no poder soportar, pese a los años transcurridos, la falta física de Natalia.
También, que:
* la carta que estuvo en manos del juez Stegmayer fue entregada a la Policía, a fin de que oportunamente se presente ante Franco Fraticelli, en mérito a reconocer la escritura como la de su progenitora.
Al respecto, en la jornada de la víspera merced al aporte de fuente segura LA OPINION pudo conocer que Franco Fraticelli no solamente reconoció que la carta destinada al magistrado Carlos Stegmayer fue redactada por su madre -reconoció la letra-, sino que admitió que había cometido suicidio.
Esto, entre otras cosas, porque en la misiva que María Graciela destinó al joven de 29 años no solo se leyeron palabras de despedida de una madre a un hijo, sino que se hizo alusión a dicha instancia, y que ninguna otra situación motivaba la drástica determinación.
Lo mismo aconteció con el resto de las cartas, y
en una de ellas se dejó expreso la voluntad de ser cremada.
Sobre este tema, desde el Juzgado en lo Penal de Instrucción de la 1ª Nominación a cargo del juez Stegmayer, que lleva adelante las actuaciones junto a la fiscal Cristina Fortunato, no se opuso resistencia alguna para que ese pedido se concrete, y se brindó la autorización.
VERSIONES
INFUNDADAS
Indisimulado malestar causaron en varios ámbitos un cúmulo de versiones "muchas de ellas originadas en nuestra ciudad", y difundidas por algunos medios de prensa del país -varios de ellos con asiento en Buenos Aires- sobre situaciones que tuvieron que ver con lo ocurrido a partir de conocerse la muerte de María Graciela Dieser.
Una de ellas, de acuerdo a la fuente, tuvo que ver con que "la mujer no articuló palabra u explicación alguna, y mucho menos acusó a alguien en especial".