PARANA, 13 (NA). - En medio de su pelea con el Gobierno
nacional y la pugna con sus rivales internos en la CGT, el
secretario general de la central obrera, Hugo Moyano, confirmó ayer que competirá por su re-reelección de cara a los comicios del 12
de julio, al encabezar un acto en la ciudad entrerriana de Paraná.
De esa manera, el camionero desestimó la estrategia de los
sectores de la CGT que rechazan su continuidad y que tenían
previsto tratar de convencerlo de que diera un paso al costado
para que se conforme una nueva conducción, aunque conteniendo al
sector del camionero dentro del Consejo Directivo.
"A nosotros sí nos sobra coraje, por eso vamos nuevamente por
la Secretaría General", enfatizó Moyano durante su discurso, al
anunciar en público su deseo de ir por su tercer mandato consecutivo.
El camionero se expresó de esta forma al encabezar el acto de
inauguración de una sede del sindicato de Dragado y Balizamiento
en Paraná, donde estuvo acompañado por su hijo Pablo Moyano, y el
titular del gremio de Canillitas, Omar Plaini, entre otros dirigentes.
En su discurso Moyano vaticinó que se vienen "tiempos
difíciles" en la interna de la CGT, a menos de 100 días de la
elección que atravesará la central obrera, a la que -todo indica-
llegará dividida y sin consenso para elegir a un secretario
general que conforme a todos los sectores.
Sin embargo, dijo estar "dispuesto a no permitir que nadie
decida quién conducirá los destinos" de la CGT, en alusión a una
presunta injerencia del Gobierno, que prefiere al titular de la
UOM, Antonio Caló, como próximo líder de la central.
En ese sentido, advirtió: "Si no gano, no importa porque
siempre estaré del lado de los trabajadores. No como los
funcionarios".
"Son siete los candidatos, y si no me votan seguiré peleando.
Lo importante es que todos aporten su voto directo y secreto",
destacó el camionero, quien además proyectó que "muchas
organizaciones gremiales" lo apoyarán porque conocen su
"trayectoria".
De este modo, Moyano despejó todos los interrogantes en torno a
su estrategia de cara al congreso confederal de la CGT, ya que si
bien sus últimos movimientos parecían ir en dirección a retener el
máximo sillón cegetista hasta el momento había evitado blanquear
en público su voluntad reeleccionista.