El centrocampista del Livorno, Piermario Morosini, murió este sábado tras sufrir un ataque cardíaco durante un partido de la Serie B italiana que su equipo jugaba en Pescara, anunció el cardiólogo Edoardo De Blasio, del hospital Santo Spirito de la ciudad. El jugador de 25 años, que estaba cedido por el Udinese, de la Serie A, al Livorno, de segunda división, se desplomó de forma repentina sobre el césped, lo que obligó a suspender el partido. Tras la confirmación del fallecimiento, los partidos de todas las divisiones fueron suspendidos, anunció la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) por medio de su director ejecutivo, Antonello Valentini.
Los encuentros de la Serie A se recuperarán el 25 de abril, día festivo en Italia, bien jugando allí la 33ª jornada, la que fue aplazada este fin de semana, o bien pasándola al fin de semana del 21 y 22 de abril, y desplazando entonces la 34ª jornada al 25 de este mes. El jugador fue atendido en el césped antes de ser trasladado en ambulancia a un hospital de Pescara. Morosini, que fue internacional con la selección sub-21 italiana, estuvo consciente cuando fue subido a la ambulancia pero su condición se agravó cuando llegó al centro médico.
La federación suspendió todos los partidos que restaban por jugarse, empezando por el duelo de Serie A entre Milan y Génova. Los aficionados, que ya se encontraban en las gradas del estadio de San Siro, respondieron con un largo aplauso, secundado por la gran mayoría de los presentes.
Morosini, formado en el Atalanta de Bérgamo y después en el Udinese, llegó al Livorno en enero. El centrocampista había realizado la mayor parte de su carrera en la Serie B (segunda división). Sólo había jugado cinco partidos en Serie A con el Udinese en 2005-2006 y fue sucesivamente cedido a formaciones de Serie B (Bolonia, Vicenza, Reggina, Padua y Livorno).
Morosini tuvo una vida marcada por las tragedias. Perdió a su madre cuando él tenía quince años, a su padre dos años después, y a su hermano pocos años más tarde, por lo que había vivido con su hermana.
La muerte del jugador italiano llega casi un mes después de que el 17 de marzo el futbolista del Bolton Wanderers, Fabrice Muamba, se desplomara, debido a un paro cardíaco, en un partido de cuartos de final de la Copa de Inglaterra contra el Tottenham Hotspurs. Después de haber estado entre la vida y la muerte, el jugador de origen congoleño ha mejorado y celebró el pasado 6 de abril sus 24 años.