BUENOS AIRES, 17 (NA). - La Justicia condenó ayer a
prisión perpetua al joven de 26 años acusado de ser el autor
material del crimen del estudiante de cine Ezequiel Agrest,
ocurrido en mayo de 2011 en el barrio porteño de Caballito.
Así lo resolvió el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 28
porteño, que condenó a Sebastián Pantano, hijo de un ex comisario,
en un fallo que fue celebrado por los familiares de la víctima.
Agrest, hijo de la filósofa Diana Cohen, fue asesinado en la
puerta de la casa de una amiga suya en Caballito y el tribunal
condenó a Pantano como autor material del homicidio "criminis
causa", como había solicitado la fiscalía y la querella.
"Se hizo justicia", señaló la madre de la víctima ante la
prensa, a la salida del tribunal, y junto a su marido se mostraron
satisfechos con la condena que se le impuso a Pantano.
La condena de parte de la Justicia contra Pantano como autor
material del homicidio, que fue en mayoría, también determinó que
el agresor mató a la víctima para lograr la impunidad del robo.
Previo a conocerse el fallo condenatorio en su contra, Pantano
volvió a pedir perdón a la familia Agrest y aseguró que también él
sufre por lo sucedido, al tiempo que dijo desear cambiar y afirmó
que "no podía dormir" pensando en lo que había sucedido.
"Entiendo el grado de delito del que se me acusa. Entiendo el
dolor y la angustia que generé. Yo sé que no van a poder
perdonarme porque es algo muy difícil. Como ser humano pienso que
fue un error y sé que es irremediable. No es que yo no haya tenido
corazón y no haya sentido lo que ocurrió", sentenció.
Pantano habló durante media hora ante el Tribunal, cuyo
presidente le debió pedir que corte su alocución: "Más allá de que
no me entiendan, yo sé que algún día Dios podrá perdonarme",
agregó.
El homicidio ocurrió el 8 de julio del año pasado, en una casa situada
en el pasaje Bertrés, casi Pedro Goyena, de Caballito, donde
reside una compañera de estudio de la víctima, identificada como
Lucía.
En momentos en que la chica y Ezequiel estaban bajando cosas
del auto hacia la casa de ella, apareció el agresor y con fines de
robo los increpó y terminó matando al muchacho para luego darse a
la fuga, tras robarles varias pertenencias de valor.
Según las pericias a Ezequiel lo mataron de dos disparos, pero
además tenía muestras de haber sido golpeado con la culata de un
revólver.
La Policía logró llegar hasta el malviviente un mes más tarde
en la localidad de Lomas de Zamora, dado que siguieron la pista de
un teléfono celular que perdió en el robo.