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28/04/2012 - Deportivas

Entrenamiento militar

Esas mentalidades ochentosas de ser grande y fuerte, musculado y varonil, con aspecto de hombre recio, ese varón capaz de defender a su familia con su presencia se ha convertido hoy en día en un perfil masculino en peligro de extinción. Los cambios no siempre son evolutivos, la inseguridad dicta a diario saber prevenir y una de las herramientas más osadas es tener alarmas y no ir al frente como se decía antes. No obstante, los deportes más requeridos o mirados como espectáculo son las artes mixtas. Entre las artes marciales, el entrenamiento de combate se ha perdido también. Todos los entrenadores coincidimos en un punto crucial  en simposios donde nos congregamos y avanzamos en conocimientos y es precisamente en tratar de volver a las bases: uno de los atributos necesarios para no perder el rumbo.
Es por ello que en la actualidad se ve la manera de entrenar a los seguidores de un modo y método militar y sus grandes desafíos en este estilo de trabajo físico. Muchas veces, los entrenadores de alguna especialidad pecan de quedarse dormidos en su estilo y sólo doblegar al atleta en los respectivos ejercicios sin conseguir la senda de los logros. 
Primero, la musculación debe ser el principio de la conducta deportiva, sin este lapso no vamos a conquistar otras dimensiones en el campo de nuestra mejor performance. Si uno desea ser fuerte y rápido esto se trabaja y por supuesto se consigue. En el combate uno debe saber este conocimiento básico: podés aprender escuela de todo, palancas, sumisiones, una buena combinación de golpes entre tantos aperitivos en el arte de enseñar pero siempre debes saber que tu mente moviliza montañas y la mejor forma de ser más rápido que tu rival, es no pensar en como vas a hacer para derribarlo sino atacar tu instinto, eso te hace decisivo.
Todo luchador tiene esas ganas de ser todo poderoso, pero si combatir es ser combatiente, ¿se pusieron en un momento a pensar como trabaja una mente en posición de combate en tierras de guerra? Fácil es ver como combaten, ahí ves errores y aciertos, sencillo es tener reglas y un árbitro, difícil hasta lo imposible es no tener a nadie más que vos para sobrellevar esta hostilidad. Lucha, combate, enfrentamiento, pelea, contienda, ninguna de estas palabras suenan con más temor que la palabra guerra. Entrenar a un púgil no es para mí una tarea difícil, hasta les diría que es muy lindo entrenarse de esta manera, te da rendimiento físico, fuerza, poder de resolución, un cuerpo atlético, debe ser una de las maneras más novedosas de entrenarse, y a su vez tan viejas como el servicio militar.
 Es una forma de prepararse, es una buena manera de saber que podés.  
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