BUENOS AIRES, 11 (NA). - La presidenta Cristina Kirchner
anunció ayer que trabajará para "sostener la inversión" en el país
y salió a cruzar a los líderes sindicales frente a un posible
desborde en las negociaciones salariales, al asegurar que "cuando
se pudre todo, los dirigentes se van y siguen viviendo bien y los
trabajadores se quedan sin trabajo".
Al encabezar un acto en la Casa Rosada, la jefa de Estado
anticipó que se iniciará una ronda de reuniones con grandes
empresas y PyMEs para que le presenten al Gobierno "sus planes de
inversiones porque -señaló- hoy más que nunca empresarios y
trabajadores necesitan sostener un mercado interno que nos
resguarde de los vendavales externos".
En ese marco, anunció que se extenderán los Créditos del
Bicentenario y se largará una segunda etapa de 8.000 millones de
pesos, pero pidió con insistencia a las empresas radicadas en el
país inversiones "para seguir manteniendo estos subsidios y
promociones industriales".
Ante un escenario económico que se vislumbra más difícil que el
de los últimos años, la mandataria reclamó invertir a las
compañías y les recordó los beneficios que recibieron por las
políticas estatales de subsidios y de promociones industriales,
pero fue especialmente dura en su advertencia contra la
dirigencia gremial.
"No hablo de los trabajadores, hablo de los dirigentes
sindicales que tienen una gran responsabilidad y cuando se arman
los barullos en los cuales todos gritan a ver quién tiene más poder,
pero cuando se pudre los dirigentes sindicales se van y lo que
quedan son los trabajadores sin trabajo. Los dirigentes seguirán
viviendo bien", enfatizó la mandataria.
Lo dijo de cara a las negociaciones salariales que se avecinan y que están en marcha;
en medio de su enfrentamiento con el jefe de la CGT, Hugo Moyano,
y del paro nacional que hizo este jueves la UOM, un gremio más
cercano al Gobierno, cuyo líder, Antonio Caló, suena como sucesor
del camionero al frente de la central.
El planteo también abarca a otros gremios a los cuales ya salió
a cruzar tiempo atrás como los petroleros de YPF y los
gremios de Aerolíneas Argentinas.
"Que cada uno ponga lo que hay que poner", pidió la
mandataria, quien atribuyó la creación de empleos y las mejoras
salariales que conquistaron los trabajadores al "modelo
macroeconómico" de las gestiones de ella y su fallecido esposo
Néstor Kirchner.
Y advirtió: "No es mérito de ninguno que haya hecho una huelga
más o una menos. Este Gobierno ha recuperado el poder adquisitivo
aceleradamente hasta llegar al mejor salario de Latinoamérica. Si
solamente haciendo bloqueos se lograban mejoras salariales, denles
las recetas a los europeos y que vayan a bloquear el Palacio de la
Moncloa o el Palacio de Buckingham".
A propósito, agregó: "Pregunten si alguien se acuerda quién fue
el secretario general de la CGT durante el Gobierno de Perón, la
mayoría no se acuerda".
Por eso, la Presidenta pidió no acordar "maravillosos sueldos y
que después no haya dinero para pagarlos" y puso como ejemplo a
seguir la pauta salarial que esta semana selló en paritarias el
Frente Gremial Estatal, que fue de un 21 por ciento de aumento,
aunque la mayoría de los gremios buscarán incrementos superiores,
como lo dejó en claro la UOM mediante su huelga nacional.
En medio del duro tono que utilizó para los sindicalistas, más
adelante en su discurso, la mandataria aclaró que convocaba "no a
renunciar a las demandas sino a la sensatez de las demandas".
En la parte de su exposición que dedicó a los empresarios,
señaló que "se viene una etapa de sostener la inversión y de
sentarnos con todas las grandes empresas y PyMEs para que nos presenten sus
planes de inversiones, estamos ansiosos por escucharlos".
Cristina Kirchner se pronunció de esta forma al encabezar en la
Casa Rosada el acto de entrega de certificados de elegibilidad del
Fondo de Financiamiento del Bicentenario.
En el Salón de las Mujeres Argentinas, la acompañaron el
vicepresidente Amado Boudou, el jefe de gabinete, Juan Manuel Abal
Medina, y mediante videoconferencias también inauguró obras en
Tierra del Fuego, Tucumán y Necochea.