Hay conocimientos que se aprenden en los libros, otros que se explican en el aula y algunos que se descubren cuando se pisa el campo, se observa un animal, se recorre un tambo o se conversa con quienes trabajan todos los días en el territorio. Con esa mirada, el INTA Rafaela se prepara para una nueva edición de Experiencia Educativa, una propuesta que durante una semana reunirá a estudiantes de distintos niveles educativos para acercarlos al mundo de la producción lechera.
Del 5 al 9 de octubre, la Estación Experimental abrirá nuevamente sus puertas para recibir a estudiantes de escuelas primarias, escuelas agrotécnicas y universidades. La convocatoria de este año prevé la participación de más de 2500 estudiantes, que llegarán desde distintos puntos de la región y del país.
La iniciativa reúne tres propuestas con identidad propia: las Jornadas escolares, destinadas a estudiantes de cuarto grado; el Encuentro de escuelas agrotécnicas, que se desarrollará el 7 de octubre; y el Seminario para estudiantes universitarios, previsto para el 8 y 9 de octubre.
En 2025, estas tres experiencias se integraron por primera vez bajo una misma propuesta, con el objetivo de fortalecer un espacio de encuentro entre educación, ciencia, producción y territorio. La experiencia reunió entonces a más de 2200 estudiantes y docentes y permitió consolidar una propuesta que tiene a la lechería como hilo conductor.
Del aula al campo
La propuesta de 2026 mantiene ese espíritu, pero vuelve a poner el foco en algo fundamental: aprender haciendo.
“A través de distintas estaciones, los técnicos de la Experimental les van a mostrar a los estudiantes la importancia de los distintos eslabones que conforman la cadena láctea, desde la producción de forraje y la producción animal hasta los aspectos sanitarios”, explicó María Eugenia Carrizo, directora de la Estación Experimental Agropecuaria Rafaela del INTA.
Pero la experiencia no se limita a observar. Las distintas estaciones están pensadas para generar preguntas, despertar curiosidad y poner en diálogo los conocimientos que los estudiantes adquieren en las aulas con situaciones concretas del territorio.
Así, el suelo, el forraje, los animales, la alimentación, la sanidad, las tecnologías y las prácticas productivas forman parte de un mismo recorrido que permite comprender que detrás de un producto cotidiano como la leche existe una compleja trama de conocimientos, personas y decisiones.
Tres propuestas, una misma experiencia
El 5 y 6 de octubre, las jornadas estarán destinadas a estudiantes de escuelas primarias. La propuesta busca que los más chicos puedan descubrir, mediante actividades y estaciones didácticas, distintos aspectos relacionados con el ambiente, la producción y la lechería.
El 7 de octubre será el turno de las escuelas agrotécnicas. Este espacio propone que los estudiantes conozcan el territorio productivo, el trabajo que desarrolla el INTA Rafaela y las posibilidades que ofrecen la ciencia y la tecnología para el futuro del sector.
Finalmente, los días 8 y 9 de octubre, estudiantes universitarios de carreras vinculadas con las ciencias agropecuarias participarán del seminario de producción lechera, con una mirada orientada a la formación profesional y al intercambio con técnicos e investigadores.
La propuesta conserva así una característica que se convirtió en una de sus principales fortalezas: reunir en un mismo espacio a quienes están dando sus primeros pasos en el conocimiento del mundo rural con jóvenes que ya proyectan su futuro profesional en el sector.
Conocer para imaginar el futuro
Para el INTA Rafaela, la Experiencia Educativa representa también una manera de fortalecer el vínculo con las comunidades educativas y de acercar la institución a quienes serán protagonistas del futuro productivo y científico de la región.
“Esta Experiencia Educativa es un evento muy importante para nosotros porque no solo vinculamos al INTA con el sector agropecuario a través de los productores y los profesionales, sino que también generamos un vínculo muy valioso con el sistema educativo y con estudiantes de los distintos niveles”, destacó Carrizo.
En ese encuentro entre estudiantes, docentes, investigadores, técnicos y productores aparece una de las claves de la propuesta: hacer visible que la ciencia y la tecnología también se construyen en el territorio y que detrás de cada producción hay conocimiento, innovación y personas.
La Experiencia Educativa vuelve así a poner al campo como escenario de aprendizaje y al INTA como espacio de encuentro.
Durante cinco días, la Estación Experimental Rafaela será nuevamente aula, laboratorio y territorio. Un lugar para mirar de cerca, hacer preguntas y descubrir que, muchas veces, el mejor lugar para aprender sobre producción es donde las cosas suceden.