Sociales

En Alta Gracia más de 23 mil personas acompañaron el paso de la Carroza de Reyes

DESFILE. La marcha de la carroza rodeada por la comunidad.
Crédito: FOTO AICA

ALTA GRACIA, 8 (AICA). - La comunidad de Alta Gracia volvió a reunirse para celebrar el paso de la Carroza de los Reyes Magos, una de las tradiciones religiosas y culturales más significativas de la ciudad. Cerca de 23 mil personas acompañaron el recorrido, que transformó las calles en un espacio de encuentro familiar y expresión de fe.

La edición de este año contó con la presencia, por primera vez, del obispo auxiliar de Córdoba, monseñor Alejandro Musolino SDB, quien se sumó a la celebración y dirigió un mensaje a los presentes, en el que subrayó el sentido de la Epifanía del Señor y la importancia de compartir este tiempo como comunidad, en continuidad con el misterio de la Navidad.

La actividad, organizada por el Oratorio Salesiano junto a la Municipalidad de Alta Gracia, comenzó en la parroquia Sagrado Corazón de Jesús. El trayecto continuó por calle Tucumán hasta la explanada de la Estancia Jesuítica y finalizó con el regreso por España y Liniers. El Coro Polifónico Municipal aportó su acompañamiento musical a lo largo de la jornada.

Gratuidad y humildad

En sintonía con este espíritu, el mensaje del papa León XIV durante la celebración de la Epifanía recordó que el Niño Jesús se manifiesta en la gratuidad y en las realidades humildes, lejos de los ámbitos de prestigio. Esa reflexión encontró eco en una celebración que volvió a poner en valor la sencillez y el encuentro.

La Noche de Reyes en Alta Gracia se sostiene sobre una historia que se remonta a 1943. En aquel contexto, marcado por la Segunda Guerra Mundial, la comunidad salesiana local impulsó el primer recorrido de la Carroza de Reyes como un gesto de esperanza. Un carro prestado, vestimentas sencillas y calles de tierra fueron el marco de una iniciativa que sorprendió a vecinos y niños con estampitas y algunos caramelos donados.

La casa salesiana funcionaba entonces como espacio de atención para religiosos con problemas de salud, aunque un pequeño grupo de sacerdotes y clérigos mantenía vivo el oratorio y el trabajo pastoral. De esa realidad austera surgió una tradición que, con el paso del tiempo, creció y se consolidó en la identidad de la ciudad.

Hoy, declarada de Interés Cultural Municipal, la Carroza de los Reyes Magos conserva su sentido original. La celebración continúa como resultado del compromiso comunitario y del deseo de transmitir fe, alegría y esperanza a nuevas generaciones.

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