Rural

Gabriela Correnti, una mujer detrás de las Holando en el Salón de Toros

Gabriela Correnti sonríe entre los animales en la pista central de la ExpoRural de Rafaela.
Crédito: PRENSA SRR

La cabaña La Florida es una de las 13 que participan de esta 119ª ExpoRural de Rafaela y la Región. Detrás de sus resultados crecientes en la Sociedad Rural de Rafaela hay una historia familiar, mucho trabajo y una pasión por la genética Holando Argentino que comenzó casi como un experimento y terminó convirtiéndose en un proyecto de vida.

Gabriela Correnti es una mujer de campo. Heredó de su madre el establecimiento y quedó al frente de todas las actividades de la firma, convirtiéndose en la titular de una cabaña Holando en una actividad en la que tradicionalmente predominan los hombres.

A su lado está Oscar “Caito” Rabellino, su marido, cuya relación con la genética comenzó cuando tenía apenas 11 años, trabajando en una cabaña. Después de varios años dedicados a otras actividades, aquella pasión de la infancia volvió a aparecer y terminó encontrando en La Florida el espacio para convertirse en un proyecto familiar.

En 2018 decidieron probar suerte. Prepararon una ternera y participaron de su primera exposición. El resultado superó las expectativas: obtuvieron la campeona Registro de Crías. Aquel premio fue el punto de partida de una historia que todavía se sigue escribiendo.

“Al principio mi marido agarró una ternera y me dice: ‘¿Y si arrancamos y probamos? Vamos una vez a ver’. Nos fue bien. Yo nunca había hecho eso, trabajábamos en la preparación, me empecé a entusiasmar y el primer año que vinimos nos había ido re bien, habíamos sacado la campeona Registro de Cría”, recordó Gabriela.

Después llegó el paso hacia los animales de pedigree. “Le compramos a Germán Fux una pura de pedigree y ahí empezamos a hacer todo con la madre y las hijas. Después otra a César Fux y eso nos consolidó”, explicó.

La estrategia fue creciendo alrededor de las familias genéticas, mientras el tambo se convirtió en el sostén económico de la cabaña. “El tambo compensa la cabaña, sale todo del tambo”, resumió Gabriela, consciente de que la baja rentabilidad de la producción lechera condiciona las decisiones de cualquier emprendimiento vinculado con la genética.

 

De tal palo tal astilla, Gabriela Correnti junto a su hija Candela, quien se encarga de las redes y del marketing de la cabaña de Felicia. (FOTO PRENSA SRR)

A pesar de las dificultades, los resultados acompañan. En esta edición de la ExpoRural, La Florida obtuvo el tercer mejor toro y la tercera mejor hembra, entre los ocho animales que presentó. También registra ventas en remates que contribuyen a consolidar su presencia en el circuito.

 

Una historia que se proyecta

La vida cotidiana de la familia se reparte entre Felicia, donde reside, y el establecimiento ubicado sobre la ruta, donde los empleados se ocupan de las tareas de la cabaña.

En ese camino también empieza a tomar protagonismo una nueva generación. Candela, la hija de Gabriela y Oscar, estudia Marketing y aporta una mirada diferente, especialmente en el manejo de las redes sociales y en proyectos académicos vinculados con el campo, como la elaboración de catálogos digitales de semen.

“Yo no soy de las redes, pero ahora teniéndola a ella…”, admite Gabriela, valorando el aporte de su hija y esa combinación entre la experiencia acumulada y las nuevas herramientas para comunicar y proyectar el trabajo.

En un contexto en el que la lechería atraviesa diferentes ritmos y situaciones complejas, sostener una cabaña y continuar compitiendo en las exposiciones representa también una decisión de identidad. Es la manera de darle un perfil propio al rodeo y de llevar el nombre de Felicia a las pistas donde se encuentran algunos de los principales exponentes de la genética Holando Argentino.

La historia de La Florida reúne, en definitiva, tres generaciones y tres miradas. Una mujer que asumió la conducción de un emprendimiento familiar, un hombre que transformó una pasión de la infancia en un proyecto adulto y una hija que incorpora herramientas modernas para comunicar y proyectar la actividad.

Nacida de un impulso casi casual, La Florida se sostiene hoy con trabajo, constancia y entusiasmo. Y cada vez que sus animales ingresan a la pista, esa historia familiar también sale a mostrarse en el centro del Salón de Toros de la ExpoRural.

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