Economía

La industria santafesina volvió a caer y el empleo profundiza su retroceso

La industria santafesina volvió a transitar un mes de contracción. De acuerdo con el último informe de Actualidad Industrial de Santa Fe, elaborado por la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE), el nivel de actividad manufacturera provincial registró en julio una disminución del 2,9% interanual, mientras que en los primeros siete meses de 2026 acumuló una baja del 3,5% frente al mismo período del año anterior.

El escenario combina, según el diagnóstico de FISFE, persistencia de una baja demanda interna, incremento de costos y situaciones de comercio desleal, a lo que se suma una mayor necesidad de financiamiento por parte de las empresas en un contexto de virtual estancamiento del crédito en pesos y tasas reales de interés positivas.

La evolución mensual tampoco mostró señales de recuperación. El índice de producción industrial desestacionalizado de FISFE presentó en julio una caída del 2,2% respecto de junio. Además, el informe advierte que el retroceso alcanzó a una amplia mayoría del entramado fabril: el 66% de las ramas industriales analizadas registró una disminución interanual de su nivel de producción.

El dato adquiere mayor dimensión cuando se observa la trayectoria reciente. El índice de producción industrial de FISFE acumula varios meses de comportamiento débil durante 2026, después de un cierre de 2025 particularmente contractivo. En julio, el nivel de producción quedó 1% por debajo del registro de julio de 2023 y 13,4% por debajo del correspondiente a julio de 2022, según la comparación histórica incluida por la Federación.

 

 

Un mapa industrial con resultados muy dispares

Dentro de este panorama general, julio mostró comportamientos muy diferentes entre las distintas actividades. La industria siderúrgica fue la principal contribución positiva al índice industrial santafesino, con una expansión del 27,2% interanual. También tuvo una incidencia favorable la molienda de oleaginosas, que creció 9,7%. Papel y productos de papel (+12,7%), maquinaria de uso general (+4,8%), edición e impresión (+3,3%), productos lácteos (+2,4%) y fiambres y embutidos (+1,9%) completaron el grupo de actividades con crecimiento.

En el otro extremo aparece buena parte del complejo metalmecánico, un sector particularmente relevante para la estructura productiva de Rafaela y su área de influencia. La industria metalúrgica santafesina cayó 25,1% interanual en julio, con el 73% de los sectores relevados mostrando una menor actividad que un año atrás. La producción acumuló en los primeros siete meses una baja del 17%.

 

Dentro de ese universo, el desempeño fue heterogéneo, aunque con predominio de las bajas. La maquinaria agropecuaria se desplomó 46,5%, los equipos y aparatos eléctricos retrocedieron 25%, los aparatos de uso doméstico 20,9%, otros productos de metal y servicios de trabajo de metales 11,9%, maquinaria de uso especial 7% y carrocerías y remolques 4%. En cambio, maquinaria de uso general avanzó 4,8%, autopartes 0,3% y motocicletas 11,7%.

Precisamente, la maquinaria agropecuaria aparece como uno de los principales factores de arrastre negativo de la industria provincial. Su producción acumuló una caída del 30,5% en los primeros siete meses de 2026. El informe agrega un dato que refleja el cambio en la composición de la demanda: durante el primer semestre, los patentamientos de maquinaria de origen nacional disminuyeron 7,4%, mientras que los de origen importado aumentaron 11,5%.

 

Lácteos, una excepción dentro del complejo alimenticio

Para una región como Rafaela, con fuerte presencia de la cadena láctea, resulta especialmente significativo el comportamiento de este sector. En julio, la producción de productos lácteos creció 2,4% interanual, y también mostraron una evolución positiva los fiambres y embutidos, con una mejora de 1,9%.

El desempeño lácteo contrasta con el de otras actividades vinculadas al complejo alimentario. La industria frigorífica bovina santafesina cayó 6,5% en julio, prolongando a trece meses consecutivos las variaciones interanuales negativas. En el acumulado enero-julio, la faena bovina disminuyó 5,2%, equivalente a unas 71.000 cabezas menos que en igual período de 2025.

La contracara dentro del sector cárnico fue la producción porcina. La faena de porcinos en Santa Fe aumentó 4,5% en julio y acumuló una expansión de 10,8% en los primeros siete meses del año.

Así, para Rafaela y la región, el informe deja un panorama sectorial que no es uniforme: la actividad láctea muestra una variación positiva, mientras que el complejo frigorífico bovino y buena parte del entramado metalmecánico enfrentan retrocesos importantes. Cabe aclarar que FISFE no presenta en este informe un índice desagregado específicamente para Rafaela, por lo que los datos sectoriales provinciales no permiten trasladar mecánicamente esos porcentajes a la industria local.

 

El empleo, otra señal de deterioro

El capítulo laboral agrega uno de los datos más sensibles del informe. A nivel nacional, la industria manufacturera registró en junio una caída interanual del 4,5% en el empleo asalariado registrado, equivalente a 52.600 puestos menos que un año atrás. El retroceso se produjo en todos los sectores industriales relevados.

La pérdida de empleo industrial se prolonga desde marzo de 2024, acumulando 28 meses consecutivos de variaciones interanuales negativas. En relación con diciembre de 2023, la industria manufacturera argentina perdió algo más de 86.000 trabajadores registrados, un 7,3%.

Santa Fe tampoco escapa a esa tendencia. Según los registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo utilizados por FISFE, entre diciembre de 2023 y mayo de 2026 la industria manufacturera provincial redujo en 11.496 la cantidad de trabajadores cubiertos, mientras que el número de empleadores asegurados disminuyó en 484. En términos porcentuales, las bajas fueron de 8,3% en trabajadores y 8,2% en empleadores.

El informe, en definitiva, muestra una industria santafesina que continúa moviéndose a dos velocidades. Hay sectores que consiguen crecer, impulsados principalmente por determinadas cadenas agroindustriales y algunos segmentos fabriles, pero la mayoría de las ramas relevadas todavía opera por debajo de los niveles de un año atrás. Y, detrás de los números de producción, el mercado laboral continúa reflejando el impacto de una actividad industrial que todavía no consigue consolidar una recuperación.

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