MARÍA JUANA.-El lunes 17 de agosto, la Plaza Pública San Martín fue escenario de un cierre inolvidable para María Juana Vibra – Fiestas Patronales 2026. Más de 3.000 personas eligieron quedarse, cantar, bailar y emocionarse bajo la lluvia, demostrando que cuando una comunidad celebra unida, no existe tormenta capaz de apagar su corazón.
Desde temprano, el Paseo de Artesanos, Emprendedores, Expositores y el Paseo Gastronómico recibieron a vecinos y visitantes. Durante la tarde, las propuestas de Rutas del Arte, Sabores de Santa Fe y las actividades propuestas por el Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático llenaron la plaza de encuentros, aprendizajes y sonrisas, construyendo una jornada que fue creciendo en emoción con el paso de las horas.
Con la apertura del escenario comenzó una tarde llena de música y emociones. Matías Bulacio fue el encargado de abrir el recorrido artístico, regalándonos un espectáculo que transitó distintos estilos musicales y conquistó al público con su talento y cercanía.
Luego llegó Tumpara, desde la ciudad de San Francisco, con toda la fuerza del cuarteto cordobés, haciendo que la plaza se pusiera de pie para cantar y bailar al ritmo de un show cargado de energía.
Uno de los momentos más especiales fue el arribo de “Capi”, la simpática mascota oficial de los Juegos Suramericanos, que se desarrollarán del 12 al 26 de septiembre en la provincia. Su presencia despertó la alegría de grandes y chicos, acercando el espíritu de uno de los eventos deportivos más importantes que vivirá Santa Fe.
Y cuando la tarde dio paso a la tarde-noche, llegó el momento más esperado.
Valentina Márquez protagonizó un cierre sencillamente inolvidable. Con una entrega absoluta, una voz imponente y una conexión única con el público, hizo vibrar a la Plaza San Martín al ritmo del cuarteto, convirtiendo la lluvia en parte del espectáculo. Miles de personas permanecieron frente al escenario, cantando cada canción, bailando sin importar el agua y transformando ese instante en una postal que quedará para siempre en la memoria de María Juana.
No fue solo un recital. Fue un abrazo colectivo, una fiesta y la confirmación de que María Juana Vibra fue mucho más que el nombre de nuestras Fiestas Patronales: fue el reflejo de un pueblo unido, emocionado y orgulloso de celebrar su historia.