Por Victoria Cardiel
CIUDAD DEL VATICANO , 21 (ACI PRENSA).-El Papa León XIV afirmó que “nadie puede ser indiferente ante quienes buscan protección y seguridad” e instó a los responsables de las naciones “a acoger a las víctimas de persecución”.
Durante el momento de los saludos a los miles de fieles congregados en la plaza de San Pedro, tras el rezo del ángelus, bajo un sol ya plenamente veraniego en Roma, el Pontífice recordó que el día anterior se había celebrado la Jornada Mundial del Refugiado.
En este contexto, animó a todos “a acoger a las víctimas de la persecución, para que puedan vivir en paz, con dignidad y mirar al futuro con esperanza”, evocando también el 75 aniversario de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados.
Se trata de una convención, explicó el Papa, “creada para proteger a quienes son perseguidos y se ven obligados a abandonar su tierra, su hogar y su familia”.
León XIV expresó asimismo su deseo de que este espíritu continúe “iluminando las conciencias de los responsables de las naciones”.
A finales de 2025, el número de refugiados en el mundo alcanzó los 41,6 millones de personas. Esta cifra incluye a 35,6 millones de personas que necesitan protección internacional y a 6 millones de refugiados palestinos bajo el mandato de la agencia de la ONU (UNRWA).
Ayer, sábado, el Pontífice se trasladó a la localidad italiana de Sant’Angelo Lodigiano para visitar la parroquia de los Santos Antonio Abad y Francesca Cabrini, subrayando el valor del mensaje de la patrona de los migrantes, primera santa de los Estados Unidos de América, nacida en este lugar y fallecida en Chicago en 1917.
“El fenómeno de la migración, ha entrado en una fase diferente, ciertamente más compleja, pero no por ello menos capaz de desafiar a la Iglesia”, dijo el Papa, que también visitó la ciudad de Pavía, donde se encuentra la tumba de San Agustín.
En su reciente viaje a España, visitó Gran Canaria y Tenerife para poner el foco en el drama migratorio. Además, el próximo 4 de julio se trasladará a la isla italiana de Lampedusa, puerta de entrada de numerosos migrantes a través de la ruta mediterránea.