Policiales

Violó a nenas durante 40 años

Crédito: ARCHIVO

Una charla de mates entre las mujeres de una familia destapó un historial de abusos sexuales. por lo cual un hombre de 67 años identificado como Carlos Santiago Bruna fue condenado a 27 años de prisión por haber cometido varios abusos sexuales en Tostado, en el Norte de la provincia de Santa Fe.

Las víctimas son once mujeres que eran niñas al momento de los hechos ilícitos: nueve integraban su entorno familiar y las otras dos eran vecinas.

LA SENTENCIA

La pena además se le impuso por haber tenido en su poder material de abuso sexual en las infancias. La sentencia fue ordenada por un tribunal integrado por los jueces Gustavo Bumaguin (presidente), Cecilia Álamo y José Boaglio, en el marco de un juicio oral que finalizó en los tribunales de Tostado. La fiscal que representó al MPA en el debate es Brenda Baños, de la Sección Violencia de Género, Familiar y Sexual de la Fiscalía Regional 5.

LO ACREDITADO

Durante el juicio se ventiló que Bruna agredió a las niñas desde que él tenía 21 años, y continuó con los ataques sexuales durante cuarenta años: "Se valió de la confianza familiar, de situaciones de convivencia y de la extrema vulnerabilidad de víctimas que sufrieron los ilícitos durante su infancia", explicó la fiscal tras conocerse la sentencia.

Las agresiones sexuales eran cometidas en diferentes épocas, y las víctimas de los ataques eran niñas de su familia; los hechos eran perpetrados en una casa en la que él residía, en otras dos viviendas y en las instalaciones de una industria en la que él trabajaba.

Además, Bruna abusó de dos niñas que eran sus vecinas, a quienes les entregaba dinero luego de los ataques sexuales: “A una de ellas le tomó fotografías en el marco de esos ilícitos”, explicó la Fiscalía.

LO SECUESTRADO

Bruna también fue condenado por la tenencia de material de abuso sexual infantil: en un allanamiento realizado en su domicilio, se encontró una computadora de escritorio que contenía 12 videos y 24 fotografías con connotación sexual en los que aparecen niñas, niños y adolescentes; los primeros archivos datan de octubre de 2011 y los últimos, de mediados de 2024 cuando quedó en prisión preventiva.

Bruna fue juzgado durante agosto en los Tribunales de Tostado por todos los delitos imputados; al momento de resolver, el tribunal rechazó los pedidos de prescripción que hizo la Defensa a raíz de que, de forma sistemática, durante 40 años, el condenado fue cometiendo nuevos delitos que interrumpían la prescripción de los anteriores.

LA CONDENA

Bruna fue condenado como autor de abuso sexual con acceso carnal y abuso sexual gravemente ultrajante, abuso deshonesto y violación agravados (por haber sido el encargado de la guarda y, en algunos casos, además por aprovecharse de la convivencia con víctimas menores de edad) y abuso sexual simple.

A su vez, se le impuso la pena por la autoría de promoción de la prostitución de menores de edad agravada (por aprovecharse de la situación de vulnerabilidad y por tratarse de una víctima menor de 18 años), y promoción a la corrupción de menores agravada (por la guarda y, en algunos casos, también por aprovecharse de la convivencia con víctimas menores de edad).

También se lo condenó por la autoría de tenencia de videos y fotos con representaciones de víctimas menores de 13 años dedicadas a actividades sexuales explícitas e imágenes de sus partes genitales, así como por producción de fotos con representación de una menor de 18 años de edad dedicados a actividades sexuales explícitas e imágenes de sus partes genitales con fines predominantemente sexuales.

MOMENTO DE CAMBIO

Las denunciantes en una entrevista televisiva contaron que uno de los momentos que cambió sus vidas ocurrió durante un encuentro familiar, alrededor de unos mates. Mientras intentaban reconstruir recuerdos de la infancia, aparecieron otros. .

En el perfil social del foro se expone que, al hablar, estas mujeres descubrieron que aquello que cada una había cargado durante años como una experiencia individual también estaba presente en la historia de las demás. Eran familiares. Y ahora sabían que compartían algo más: relatos de violencia sexual sufrida durante la niñez y el señalamiento de una misma persona.

Después de esa ronda de mates que terminó siendo reveladora, las mujeres decidieron acudir a la Justicia y denunciar a su agresor; quisieron hacerlo no sólo por sus padecimientos sino porque sospechaban que ese hombre seguía abusando de otros niños y niñas de lugar.

Fuente: Aire de Santa Fe

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