Trastorno del Espectro Autista (TEA): es un trastorno del neurodesarrollo que se caracteriza por alteraciones cualitativas en la interacción social recíproca y en la comunicación, y por la presencia de conductas repetitivas e intereses restringidos.
Para realizar un diagnóstico certero, resulta de gran relevancia la evaluación integral del niño desde los distintos contextos donde se desenvuelve: familiar, escolar y clínico.
Se realizan pruebas de diagnóstico que son específicas, estandarizadas y científicamente validadas: ADOS y ADI-R (sólo pueden ser administradas con certificación clínica internacional).
Un diagnóstico adecuado es importante para implementar una oportuna intervención clínica y terapéutica del niño. Para ello, es necesario llevar a cabo una valoración que permita establecer no sólo el diagnóstico sino las habilidades y las necesidades de intervención más significativas y apropiadas para cada niño.
Un aspecto muy importante a tener en cuenta cuando se habla de diagnóstico en el TEA, es la detección temprana de los síntomas del mismo (entre los 18 meses y los 3 años).
Principales síntomas de TEA que se pueden observar antes de los dos años: escasas conductas de referencia social como mostrar objetos; no señalar para compartir interés; mirar a un objeto sostenido o señalado por otra persona; dificultades para responder y dirigir expresiones emocionales a otros, como la sonrisa social; compartir afecto positivo, falta de interés social, escasa imitación; retraso en el lenguaje expresivo-receptivo, una entonación atípica, incorrecta estructuración y uso del lenguaje, así como una menor coordinación de las conductas comunicativas no verbales con el lenguaje hablado; patrones atípicos en la conducta motora, como tomar posturas inusuales especialmente de manos y dedos, conductas repetitivas a nivel verbal y motor, incluso también se puede observar mayor actividad motriz; las conductas sensoriales inusuales, tales como el análisis visual de objetos, mayor dificultad para desenganchar la atención de estímulos visuales, y cuadros de conductas atípicas como girar, rodar y rotar objetos son otras de las características encontradas con frecuencia en los niños con TEA; las reacciones de malestar extremo, dificultades para calmarse, y menor regulación del estado emocional, también relacionados con síntomas conductuales.
La atención temprana e intensiva de niños pequeños con TEA mejora el funcionamiento cognitivo, conductual, intelectual y social.
Teniendo en cuenta el perfil del niño, se aplican abordajes específicos.
Técnicas utilizadas para el trabajo con TEA: (tienen estudios que lo avalan). Aba: el Análisis Aplicado de la Conducta es una ciencia destinada al estudio del comportamiento humano. Utiliza procedimientos que han demostrado ser eficaces y que se derivan de investigaciones básicas sobre procesos de aprendizaje para enseñar habilidades relevantes, medibles y observables.
Para que el tratamiento resulte efectivo es imprescindible tener en cuenta una serie de variables: edad de comienzo de la intervención, las investigaciones muestran que un inicio temprano mejora la efectividad del tratamiento; intensidad de la instrucción, el tratamiento es más efectivo cuanto mayor sea el número de horas semanales de terapia; instrucción individualizada; duración del programa; tratamiento conductual, aunque el tratamiento sea intensivo si no es conductual no resulta eficaz; calidad del entrenamiento de los maestros ya que es esencial la aplicación correcta y precisa de los programas; colaboración de las familias.
Teach: abordaje educativo de enseñanza estructurada sustentado en apoyos visuales para ayudar a los niños a comprender instrucciones, horarios, reglas.
Pecs: (sistema de comunicación por intercambio de imágenes). Enseña a los niños y adultos con autismo y con otras deficiencias comunicativas a iniciarse en la comunicación.
Floor time:
el tiempo del suelo (floor time) consiste en una serie de técnicas para ayudar a los padres y profesionales a abrir y cerrar círculos de comunicación, con el objeto de fomentar la capacidad interactiva y de desarrollo del niño. Para formularlo de modo sencillo, el tiempo del suelo es una interacción no estructurada, dirigida por los propios intereses del niño.
El objetivo del tiempo del suelo es estimular la interacción cara a cara, uno a uno. Esto puede implicar un “cortejo” activo al niño, para que este responda a sus señales.
El tiempo del suelo moviliza las capacidades interactivas del niño, así como su capacidad relacionada con la percepción, el lenguaje, la exploración motora y el proceso sensorial.
Terapia de integración sensorial: proceso neurológico por el cual las sensaciones que provienen de nuestro entorno y de nuestro cuerpo, son organizadas e interpretadas para su uso. Es toda aquella información que recibimos del ambiente a través de nuestros sentidos. Estos procesos ocurren de forma automática, en un nivel inconsciente dentro del sistema nervioso, el cual, al procesar correctamente esta información sensorial, genera las repuestas adaptadas que se nos exigen. Un correcto abordaje sensorial, mediante equipamiento adecuado para cada niño, le brindará experiencias sensoriales diversas y hará que el niño responda efectivamente al entorno mediante respuesta adaptativa.
The son-irse program: se basa en el trabajo en el hogar y es llevado adelante por educadores y los propios padres. Es un programa que desarrollado hace ya 25 años en Israel para niños con Tea y otros trastornos del desarrollo, abordando diferentes áreas del desarrollo incluyendo habilidades sociales, lenguaje, comunicación, contacto visual, capacidad de atención, flexibilidad, habilidades de autovalidación, habilidades académicas y habilidades de motricidad fina y gruesa.
Programa de Denver: el modelo se basó en un programa de intervención temprana para niños preescolares con autismo desarrollado por Rogers (2000). El modelo Denver fue armado para dirigir las necesidades únicas de niños con autismo que empiezan a caminar, e incorpora las técnicas existentes que han recibido apoyo empírico para aumentar la adquisición de habilidades en niños con autismo muy jóvenes. La intervención se realizó en un ambiente natural para niños que comienzan a caminar, en el hogar, dentro del contexto de interacciones adulto-niño.
Talleres para padres, hermanos y socialización.