Hace 50 años, en la sede de la escuela Normal de Rafaela, iniciaba su actividad el Instituto Superior del Profesorado “Dr. Joaquín V. González”. Era un 14 de abril.
¿Quién fue el gestor de esta institución?, un maestro: don Virgilio Cordero quien comprendió que la ciudad estaba en condiciones de generar sus propios docentes tanto de enseñanza secundaria como superior. Maestro por vocación, docente siempre adelantado a su tiempo, ciudadano respetado y reconocido hombre de la cultura, fue consciente de la necesidad de un establecimiento educativo de nivel terciario y se abocó a su creación.
El camino inicial fue informar e interesar a la Cooperadora de la Escuela Normal “Domingo de Oro”, de la cual él era director, para tener un apoyo firme en el trámite a seguir. Desde entonces, comprometió a Alfonso Furrer, como presidente de esa institución. Más adelante invitó a la directora del Colegio Nacional, profesora Julia M. de Soldano. Estos fueron sus primeros acompañantes en el desarrollo del proyecto.
El desafío estaba en marcha y, a los contactos docentes y políticos de la primera hora, se sumó una comisión de educadores perteneciente a la Escuela Normal algunos, y otros, invitados. Ellos fueron: Hesperia Merlo. Martha Valentini, Mabel F. de Sachelli, Beatriz Zóbboli y Ariel Abdala quienes se encargaron de contactarse con otros institutos provinciales y de nivel nacional para estudiar y comparar programas y contenidos que les permitieron, finalmente, diseñar la currícula definitiva de las tres carreras iniciales: Matemática, Física y Cosmografía, Ciencias de la Educación y Lengua y Literatura.
El camino fue largo, pero estimulante porque todos a quienes se les presentaba el proyecto, lo acogían con entusiasmo por entender que Cordero tenía bien claro el objetivo de su presentación y quería para Rafaela el primer centro de estudio de nivel superior.
Cuando la Provincia otorgó la autorización de apertura, se procedió a la inscripción de alumnos y a completar el plantel de docentes. A los anteriormente nombrados, se sumaron: Marta Zóbboli, para el Profesorado de L. y Literatura; Amelia Denner y Rodolfo Marcante para el Profesorado de Matemática, Física y Cosmografía; Beatriz Gudiño, Ana María Golpe, Angélica Pacagnini y Mario Verdú, para el Profesorado de Ciencias de La Educación y materias afines.
Hay que destacar que no sólo se inscribieron los recién egresados de las escuelas medias, sino que muchas personas que por alguna razón no pudieron antes salir de la ciudad para estudiar, encontraron aquí la oportunidad de cumplir con su vocación. Es bueno recordar también que a interesados de la ciudad se sumaron estudiantes de la zona. Los grupos, aunque heterogéneos por sus edades, se integraron rápidamente por sus intereses y, en poco tiempo, formaron un cuerpo sólido y deseoso de aportar a la E. Media, proyectos renovadores.
La inauguración de los cursos fue el 14 de abril de 1964. La primera institución de nivel terciario de Rafaela, abría sus puertas…
Don Virgilio Cordero fue el primer director, quien como sabio conductor, nunca dejó de lado las propuestas de los docentes y tampoco de los alumnos, cuando estas significaban avances en las metas planteadas y proyectos superadores.
En estos momentos de evocación, surge recordar cómo los docentes se preocuparon por traer al Instituto, reconocidas personalidades de otras instituciones para dictar cursos de profundización con excelentes resultados, no sólo para la formación de los futuros profesores sino también para la actualización de los propios docentes. Entre otros surgen los nombres de figuras que sirvieron no sólo para incorporar conocimientos sino que dieron prestigio a la institución. Tal vez habría que agregar que más adelante, los alumnos, acompañados de sus profesores, asistieron a cursos dentro y fuera de la ciudad, a encuentros, ferias de ciencia y de libros, visitaron distinto tipo de instituciones lo que les permitió una visión profesional más amplia, para incorporar a su futura labor, al tiempo que creó en sus autoridades y docentes, la responsabilidad de conservar y acrecentar el prestigio alcanzado. Por eso, a las carreras iniciales se fueron agregando otras no sólo docentes sino de carácter técnico porque los tiempos y la evolución de la sociedad así lo reclamaron.
Hoy, al festejar los 50 años de la creación del Instituto, tal vez podamos decir que los objetivos primeros, se alcanzaron con creces y quienes iniciaron juntos, este camino, pueden mirar con satisfacción, el crecimiento y, sobre todo, la preocupación por el nivel de los docentes y técnicos de todas las carreras que aquí se forman.
Cuando este lunes a las 18:30 se realice el acto inaugural del bellísimo edificio levantado en el sur de la ciudad, el director actual, profesor Juan Carlos Ceja, orgulloso egresado de esta casa de estudios, asumirá en nombre propio, del personal y de los alumnos y ex alumnos, la responsabilidad de conservar y acrecentar el nivel de prestigio que el Instituto se ha ganado en estos 50 años.