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A 110 años del primer ciclón en Rafaela

En medio de los cambios climáticos de los últimos años en Argentina y el mundo, con el saldo de tormentas vividas en febrero de 2016 y en enero de 2017 en nuestra ciudad, sumado al ciclón de 1946, hoy se cumplen 110 años del primer ciclón. 

Después de una prolongada sequía, en la tarde del 21 de febrero de 1907 se desencadenó una gran tormenta procedente del noroeste, adquiriendo la característica de verdadero ciclón.

Ese día, a las 18, el cielo se oscureció, el viento comenzó a soplar en forma huracanada, los techos comenzaron a temblar y los postes telegráficos a caer sobre la población rafaelina.

Más tarde, comenzaron a volar chapas de zinc, derrumbarse paredes y los árboles fueron arrancados de cuajo, mientras la gente corría de sus viviendas en busca de algún refugio. La lluvia se sumó al ventarrón empeorando aún más la dramática situación.

Este ciclón tuvo una duración de apenas 30 segundos, de haberse prolongado hubiera provocado una catástrofe. Entre las consecuencias hubo que lamentar la muerte del hijo de Carugatti quien intentó saltar una ventana sin lograr su propósito, pereciendo bajo una pared derrumbada; en tanto, Joaquín Carrinci sufrió la fractura de un brazo.

En el entonces barrio Recreo (hoy San Martín) se celebraba una boda; el viento levantó el coche donde viajaban la novia y tres personas más, siendo arrojados fuera del camino. En tanto, el doctor Puppi resultó herido por una chapa de zinc.

Este meteoro taló los campos, arrasó los árboles y derribó varias casas de colonos, especialmente en la localidad de Nueva Lehmann.

Con respecto a la voladura de techos, algunas chapas de los galpones de la firma Santisteban fueron a parar a la localidad de Susana; una plancha partió en mitades exactas a una yegua que se encontraba pastando en el viejo terreno del Club Central Norte (hoy 9 de Julio), y también afectó al templo parroquial.

Debido a la magnitud del siniestro, Esperanza fue el primer pueblo que acudió para ayudar a los damnificados. El presidente de la Comisión de Fomento de Rafaela, Pedro Avanthay, y su secretario, Camilo Simonetta, organizaron rápidamente los medios de auxilio y la recaudación de fondos, estando la distribución a cargo de Ubaldo Foschi.


FUERTES TORMENTAS

EN 2016 y 2017

Conviene recordar que en la madrugada del lunes 8 de febrero último, hubo una tormenta de gran magnitud, técnicamente "cola de tornado", destruyendo unos 15 galpones del Parque de Actividades Económicas de Rafaela (PAER), que produjo pérdidas millonarias para las pymes, como así también varios árboles y postes caídos en la vía pública.

A los pocos días, en la mañana del jueves 18 de febrero cuando ráfagas de viento de más de 120 km/h castigaban nuestra ciudad y la zona, arrancando de raíz unos 300 de árboles, volaron techos y postes, se suspendieron actividades escolares y lo peor de todo fue una víctima fatal: un empleado de una Cooperativa Eléctrica perdió la vida en Santa Clara de Saguier, cuando trabajaba con su dotación para recomponer el servicio eléctrico en esa zona.

La reciente tormenta producida en la madrugada del 1 de enero en Rafaela y su zona de influencia; en nuestra ciudad con vientos superiores a los 108 km/h, se cayeron y/o dañaron más de 200 árboles -se aplastaron 6 autos- y se volaron 11 techos, siendo lo más emblemático la caída del mástil de la bandera frente a la Jefatura de Policía, como también 15 familias se autoevacuaron y la lluvia registrada fue de más de 124 mm.

Los cambios del clima vinieron para quedarse, ¿no será el momento de trabajar en forma conjunta (Estado y sociedad civil) en la prevención de nuevas tormentas, por ejemplo la poda adecuada de árboles, el control de las columnas de distintas servicios en mal estado, renovar el tendido de cable aéreo e ir cambiando por subterráneos, mantener la limpieza en desagües y caminos rurales?


Fuentes: LA OPINION revistas de 50 años en 1971, 75 años en 1996 y Hechos y sucesos de 1999; El Norte álbum del cincuentenario 1882-1932; Archivo Histórico Municipal de Rafaela.

Autor: Emilio Grande (h.)

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