Cientos de miles de jóvenes de todo el mundo se están preparando para viajar a Río de Janeiro, la antigua capital de Brasil, para lo que probablemente será uno de los eventos más importantes de su vida.
Muchos viajarán pocos kilómetros y están más cerca, mientras que otros lo harán desde miles de kilómetros y están muy lejos. Seguramente se harán amigos de quienes hablan otras lenguas, y provienen de los lugares menos imaginados. Pero todos tienen algo en común: quieren tener un encuentro con Cristo y con el Papa Francisco, y qué oportunidad mejor que la que ofrece la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) 2013, que se viene realizando cada tres años, y en esta oportunidad será en el continente americano, ya que la última se había realizado en Madrid (España), en 2011, y la anterior en Sidney (Australia), en 2008.
MAS DE 42.000
ARGENTINOS
Según publicó ayer el matutino La Nación, más de 42.000 argentinos se movilizarán en los próximos días -ya sea por vía aérea como terrestre- para participar de esta edición de la JMJ, la primera que contará con la presencia de un Papa latinoamericano, más aún para nosotros: argentino; lo cual la hace una fiesta única en la historia del catolicismo americano.
De esos 42 mil argentinos, alrededor de 100 pertenecen a distintos puntos geográficos de los tres departamentos que abarca la Diócesis de Rafaela (San Cristóbal, Castellanos y 9 de Julio), según aseguraron a LA OPINION fuentes del clero diocesano.
Falta sólo una semana para su inicio, ya que la JMJ 2013 tendrá lugar del 23 al 28 de julio, y como somos los argentinos de armar siempre sobre la marcha, en los últimos días se multiplicaron estrepitosamente las consultas en parroquias y agencias de viajes de todo el país de quienes no se quieren perder esta oportunidad única.
Según se conoció, habrá quienes viajen por tierra desde Chubut, soportando más de 70 horas de viaje en ómnibus. Como en todos los eventos juveniles católicos, a los jóvenes los acompañarán monjas y sacerdotes jóvenes, que serán uno más de los entusiastas grupos de viajeros que quieren ver a Francisco en su primer visita al continente.
En las delegaciones argentinas no faltarán improvisadas misas, guitarreadas, empanadas, muchos cantos y rezos del Rosario -seguramente-, además de momentos de intensa amistad y espiritualidad.
Serán 42.500 jóvenes de distintas provincias de todo el país quienes ya se inscribieron para participar del megaencuentro que reunirá a unos dos millones de personas del mundo entero en la ciudad brasileña, según confirmó a La Nación el padre Nicolás Marín, coordinador nacional de la Pastoral de Juventud.
DETALLES
DEL VIAJE
Llegar a Brasil no es sencillo. Se calcula que para poder costear el pasaje y el alojamiento, muchos de los jóvenes deberán reunir entre 2.000 y 4.000 pesos -las versiones más económicas- para poder viajar.
Unos 2.800 kilómetros separan a los peregrinos porteños de su destino; 4.000 kilómetros a los jóvenes de Chubut, y más de 5.000 kilómetros a los que partirán desde Ushuaia. Aunque muchos viajarán en avión, se calcula que más de la mitad de los peregrinos argentinos llegará a la JMJ, tras recorrer esa enorme distancia por tierra, en ómnibus.
CITAS
El próximo lunes 22 de julio, a las 18:00, los argentinos tendrán su primera cita en Río de Janeiro: se realizará la Misa Nacional en la Catedral de Río, en la que caben 20.000 personas. Aunque no está previsto que participe Francisco, es una posibilidad que tampoco está descartada.
El domingo próximo pasado, en muchas parroquias del país hubo oraciones, celebración y mucha expectativa por el viaje de esos grupos que partirán en los próximos días. Y a decir verdad, experimentan un incremento inusual en la afluencia de jóvenes.
El promedio de edad de los peregrinos argentinos es de 25 años, según se informó desde la fuente citada anteriormente. En la Vicaría de Jóvenes del Arzobispado de Buenos Aires, de recibir diez correos electrónicos por semana para consultas comenzaron a recibir diez por hora. El grupo más grande partirá de la Catedral Metropolitana el viernes próximo, a las 21:00: son siete ómnibus que transportarán a unos 400 peregrinos.
La mayoría de los peregrinos se alojará en casas de familia, en iglesias y en gimnasios. Algunos estarán hospedados en localidades de las afueras de Río de Janeiro, distantes, en algunos casos, 30 kilómetros de la ciudad. Durante la semana que durarán los encuentros, están previstas desde catequesis individuales para las delegaciones hasta ferias con espectáculos, obras de teatro y talleres.