"Hay que decir que parte del flagelo de los abusos contra niñas, niños y adolescentes, hay también una protección a los agresores desde la Justicia. Que puede ser directa, pero también indirecta, no creyendo en las víctimas, o incluso haciéndolas responsables de sus dramas", le dijo María Elena Leuzzi, titular de la Asociación de Víctimas de Violaciones (AVIVI), a diario Popular.
"A pesar de esto, crece la cantidad de denuncias, y en este 2017 que se cierra tuvimos un registro por encima del 90% de personas conocidas como depredadores sexuales en los casos con menores de edad", agregó.
Las estadísticas de la organización, con más de una década de trabajo ininterrumpido sosteniendo, apoyando y acompañando a las víctimas que padecieron abusos sexuales, indican que los "enemigos íntimos" perpetran 9 de cada 10 casos de los delitos contra la integridad sexual de chicos que llegan a la Justicia.
ALARMANTE: MUY ESCASO RESULTADO
"Tenemos que reconocer, también que apenas uno de los casos que se judicializa termina con una condena contra el agresor. Aún así, siempre hay que denunciar. Siempre. Cuando hablamos de enemigos íntimos nos referimos a personas del ámbito muy cercano de las niñas y niños. Pueden ser padres, padrastros, tíos, vecinos, padres de sus amigas de colegio, docentes y cualquiera que forme parte del mundo del menor abusado", dijo María Elena Leuzzi.