El Concejo Municipal de Rafaela aprobó por unanimidad, en la sesión extraordinaria del último martes, una ordenanza para "establecer un plan para la plantación de cortinas forestales en el área periurbana de Rafaela", presentada por el concejal Lisandro Mársico.
La Asociación Civil Productores Unidos de Rafaela (ACPUR) resaltó que "esta decisión marca un hito en la política ambiental y productiva de la ciudad, al tender puentes entre las necesidades del sector agropecuario y los objetivos de sustentabilidad ambiental que son inherentes a la propia actividad y a la comunidad toda como gran espacio comarcal común".
La nueva norma tiene como objetivo hacer viable el proyecto establecido en la Ordenanza 5331/21 sobre la aplicación de productos fitosanitarios, que hasta el momento presentaba dificultades en su aplicabilidad integrada debido a la falta de análisis técnico y condiciones operativas necesarias para su implementación efectiva.
En este sentido, en la ordenanza aprobada en 2021 se define a las cortinas forestales como plantaciones de árboles y arbustos en líneas simples o múltiples que tiene como objetivo alterar el flujo de viento y el microclima alrededor de una superficie, como pueden ser cultivos, granja y hogares. "Las cortinas forestales son una intervención táctica complementaria y necesaria para la protección del ambiente y se establecen principalmente para proteger el suelo, conservar la humedad, interceptar partículas presentes en el aire, proteger a plantas y animales", agrega. Y sugiere que "al diseñar cortinas forestales para evitar la posible deriva de fitosanitarios deben usarse árboles y arbustos que sean efectivos para capturar las gotas de pulverización".
Los productores nucleados en ACPUR, que participaron de la sesión del martes, "han demostrado su firme voluntad de realizar las plantaciones y ya han logrado resultados concretos en la materia". Sin embargo, enfrentaron serias dificultades para alcanzar los objetivos planteados en la ordenanza, especialmente tras tres años consecutivos de sequías extremas que afectaron severamente la región.
Con fechas de apremiante cumplimiento, la situación demandaba una respuesta institucional que contemplara las realidades del campo y las adversidades climáticas atravesadas, motivo por el cual se ofrecieron los soportes técnicos y modelos experimentales con los que se contaron para que los representantes legislativos evalúen caminos de concreción a los desafíos planteados.
"La ordenanza presentada por el concejal Mársico representa la voluntad política de la Municipalidad de hacer posible este proyecto ambiental, acompañando al sector productivo con apoyo institucional y compromiso en la tarea común y al mismo tiempo dando certezas de ejecutividad a los principios ambientales contemplados en la legislación vigente", señalaron desde ACPUR.
Asimismo, destacaron que "la aprobación unánime refleja el consenso político para la realización de las cortinas forestales desde una visión global “ciudad/campo”, no como límites verdes de separación sino como verdaderos mantos vivos de integración que como tales requieren del acompañamiento mutuo para su gestación, concreción y cuidado".
"Esta decisión posiciona a Rafaela como una ciudad que escucha a sus habitantes y construye políticas públicas ambientales realistas, viables y comprometidas con el desarrollo sustentable del territorio", concluyen desde ACPUR.