La Hermandad Guías-Scouts “San Antonio de Padua” continúa celebrando el trigésimo aniversario de un acontecimiento muy importante, rememorando aquella época de su nacimiento y sus primeras actividades aquel 8 de octubre de 1983. Ya ha venido haciendo con diferentes actividades, pero ha llegado el día preciso de este gran festejo, sus 30 años al servicio de los demás. En la tarde de hoy tendrá lugar el acto central a partir de las 17 horas, en las instalaciones de la Escuela Nº 477 Domingo Faustino Sarmiento, en calle General Paz 785 de nuestra ciudad.
Se realizará un merecido homenaje a quien fuera el principal sostén en nuestros primeros años de vida: el padre Aldo Zurbriggen “águila intrépida”. Por esto es que a partir de ahora, nuestro predio, donde sábado tras sábado realizamos las actividades durante todos estos años, comenzará a llevar su nombre, lo cual nos llena enormemente de orgullo y es una forma de agradecerle toda su entrega.
Además, todas las Guías y Scouts presentes efectuarán sus renovaciones de promesas, reafirmando el compromiso adquirido un día ante Dios, la patria y el prójimo.
Posteriormente, a las 19:00 horas se estará celebrando en nuestra parroquia, la misa en acción de gracias por los 30 años, como así también y por los difuntos que han pasado por nuestra hermandad dejando su huella. Se deja abierta la invitación a familiares, amigos y todos quienes quieran acompañarnos en este emotivo momento.
En tanto, mañana tendrá lugar la cena y baile del trigésimo aniversario, a partir de las 21 horas, en el salón Santa Rosa de Lima. En esta oportunidad, lo haremos junto a todas las Guías y Scouts que han pasado por nuestra Hermandad, dejando su huella a través de estas 3 décadas.
Agradecemos de ante mano a todos quienes ya han dicho presente en este evento, adquiriendo las tarjetas, acompañándonos a vivir este “gran juego”, por el solo hecho que significa reencontrarse con “viejos amigos Guías y Scouts”, y de este modo recordar juntos muchas experiencias compartidas, aquellos tiempos de campamentos, caminatas, mística. Además, el poder celebrarlo junto a todos los familiares de los niños y adolescentes que conforman esta Hermandad en la actualidad; como así también a toda la comunidad rafaelina, que de una u otra manera ha sido testigo de nuestra tarea educativa, aportando en el crecimiento de esta gran familia, porque “juntos la historia no ha de terminar”.
"La felicidad se apoya en dos pilares fundamentales: tomar la vida como un juego y prodigar amor a los demás." Baden Powell.