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Alcaraz y su gran premio económico, pero con una alta retención de impuestos

GRAN CAMPEON. El español Carlos Alcaraz.
Crédito: AUSTRALIAN OPEN

Después de dos semanas de tenis de altísimo nivel, con 20 horas en cancha sufriendo las inclemencias del calor oceánico y atravesando los desafíos propuestos por Adam Walton (6-3, 7-6, 6-2), Yannick Hanfmann (7-6, 6-3, 6-2), Corentin Moutet (6-2, 6-4, 6-1), Tommy Paul (7-6, 6-4, 7-5), Alex de Miñaur (7-5, 6-2, 6-1), Alexander Zverev (6-4, 7-6, 6-7, 6-7, 7-5) y Novak Djokovic (2-6, 6-2, 6-3, 7-5), llegó el gran reconocimiento deportivo y económico para el número uno del mundo.

Para esta edición, el primer Grand Slam de la temporada había establecido un nuevo récord con una bolsa de premios sin precedentes de 111.5 millones de dólares, lo que representa un aumento del 16% con respecto al año anterior y la mayor cantidad en la historia del torneo.

El campeón, que además se marcha de Melbourne habiendo atrapado el histórico Career Grand Slam al capturar el último de los cuatro grandes que le quedaba como materia pendiente, se llevó la multimillonaria cifra de 4.150.000 de dólares australianos. Un número 19% más alto en comparación con la edición pasada.

Esa cifra equivale aproximadamente a 2,44 millones de euros. Esta cantidad se suma a los más de 60 millones que ya había acumulado en su carrera en premios, acercándole al cuarto puesto histórico de mayores ganadores en premios en la historia del tenis profesional.

Aunque el premio económico que se anuncia en Australia es notable, lo que realmente ingresa en el bolsillo del tenista es distinto. Recordemos que Carlos Alcaraz tiene su residencia fiscal en España.

Con estos datos, del premio bruto de 2,44 millones de euros, la retención fiscal estimada sería de alrededor de 1,1 millones de euros. Esta cifra corresponde a la parte que se destina al pago de impuestos en España por el ingreso obtenido fuera del país. Tras descontar esa retención, la ganancia neta aproximada que recibiría Carlos Alcaraz sería de unos 1,34 millones de euros.

Estas cifras ilustran cómo, incluso en el ámbito de los deportes mejor remunerados del mundo, el impacto fiscal es un componente importante a tener en cuenta, especialmente cuando un deportista alcanza el nivel de los grandes campeones de Grand Slam.

Carlos Alcaraz

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