Un curioso y emotivo festejo ocurrió en la tarde de ayer en la Sociedad Suiza de esta ciudad, en un evento de cumpleaños organizado por la firma propietaria de los Hogares “San Rafael”, “María del Rosario” y “Estrella de Belén” en Rafaela y “Amanecer” (en Ataliva), EMAS Salud SA (Aprisa).
En la ocasión se celebró el cumpleaños de dos mujeres que cumplen 105 años y que compartieron 25 años de amistad en su juventud en el campo, en zona rural de Lehmann. Rodeadas de familiares y amigos, el reencuentro fue por demás emotivo, concurriendo además medios de prensa.
Las agraciadas por tantos años de vida se llaman Valentina García de Arias -cumplió 105 años ayer- y vive en el Hogar “San Rafael”; y Catalina Sudano de Piovano, 104 años, y cumple 105 el 18 de enero próximo, es decir dentro de 19 días. Catalina aún vive en su casa de Lehmann con sus nietos y algo notable del caso es que ambas están perfectamente lúcidas.
Daniel Tita (46) y su hijo Stefano, titulares de los Hogares, fueron quienes interiorizaron a la prensa sobre el marco en que se daba el festejo: “esto es algo único -dijo Stefano-, un momento en que se juntan dos personas de edades muy avanzadas, 105 y 104 años y que han sido amigas gran parte de su vida”.
“Valentina Arias -prosiguió Daniel- era propietaria de un campo donde trabajaba Catalina Sudano y mantienen la amistad a pesar del paso del tiempo. Entre ambas juntan 210 años y están perfectamente lúcidas”, señaló sonriente.
“Es un hecho insólito -añadió-, porque hay personas de hasta más de 110 años en el mundo, pero que hayan sido amigas de toda la vida, que se tengan el cariño y el afecto que se tienen, que hayan sido patrón y empleado, es muy particular. Estamos tratando de que los reconocimientos sean en vida”, afirmó.
LA HISTORIA
Valentina García de Arias nació en Oviedo, Asturias (España), en 1909, migrando a la Argentina con un hermano cuando era muy jovencita, a los 14 años. En su familia eran 7 hermanos y hasta el día de hoy sus hijos mantienen contacto con sus familiares españoles.
Su difunto esposo se llamaba José Arias, y tuvieron 3 hijos: Oscar (fallecido), José Manuel (71) y Amalia Antonia (78), quien la acompañaba ayer. Valentina también tiene 4 nietas mujeres.
Sus hábitos cotidianos son leer el Diario -lo hace sin lentes-, es muy católica y le gusta rezar el Rosario. Valentina está completamente lúcida y mira mucha televisión, gustándole comer “de todo”. Su estado de salud es buenísimo, le gusta escuchar música alegre y se desespera de alegría cuando ve un bebé.
En cuanto a cuestiones de salud lo más grave que tuvo Valentina es fractura de caderas y hoy le duelen las piernas, pero salvo eso no tuvo ninguna otra enfermedad a lo largo de su vida, según aseguró su hija Amalia.
Valentina trabajó mucho desde muy joven: tres años en Hersilia en la Estancia “El Yatay” y después se radicó en Lehmann.
El campo de los Arias es en zona rural de Lehmann y allí Valentina la conoció a Catalina, ya que esta y su esposo eran puesteros en ese lugar, y durante 25 años forjaron una amistad imperecedera, en la naturaleza, que perdura hasta el día de hoy.
Por su parte, Catalina Sudano se casó con Rafael Piovano (ya fallecido). Con él tuvieron 7 hijos: Raúl, Lario, Aurelio, Selvina, Claribel y Ricardo, más Juan (fallecido); además de 14 nietos, numerosos bisnietos y tataranietos. En su familia natal, Catalina tenía además 15 hermanos.
Después del pesado trabajo rural en el campo, se radicó en Lehmann ejerciendo el trabajo de modista. Ya jubilada sigue viviendo hasta el día de hoy en su casa de Lehmann.
Entre sus hábitos cotidianos actuales están cebarle mate al nieto, comiendo todo tipo de comidas, y le gustan mucho “las cosas del campo”. Es muy creyente y coqueta, al punto de que tanto Valentina como Catalina se pintan las uñas hasta la actualidad.
En cuanto a su salud sólo tuvo una fractura de cadera hace pocos meses pero ya está recuperada, sin tener enfermedades graves a lo largo de su vida. En sus años en el campo hacía todo tipo de trabajos rurales.