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Barrio Mosconi

Este sábado 13 de diciembre a partir de las 18:30 horas se rezará el santo rosario en honor a Santa Lucía, patrona del barrio, sector que pertenece a la Catedral San Rafael, frente a la sede vecinal, ubicada en Sargento Cabral 685. 

A las 19:30 horas se llevará a cabo la inauguración de la exposición y muestra de los diferentes talleres que se realizan en la vecinal: de baile, árabe, suizo, folclore, actuación del coro vecinal, el de la memoria presentará trabajos e interpretará algunos temas musicales, un alumno de la Escuela de Música tocará un instrumento, entre otros.

Ante la consulta de un cronista de LA OPINION, la presidenta de la comisión vecinal Analía Botto dijo que el festejo más importante es el 3 de febrero cuando se conmemora la fecha de la primera comisión barrial en 1963.

También aprovechó para mencionar los talleres que se ofrecen actualmente: del Municipio los de tejido y fotografía, el CTB (Centro Tecnológico Barrial) a través de cinco computadoras con clases de informática, sumado a los más de 15 talleres de la propia vecinal, algunos de ellos mencionados más arriba. Además, el rezo mensual de la misa los días 13, en honor a la patrona Santa Lucía.

-¿Cómo está hoy este tradicional barrio de la ciudad? 

-Por ahora está tranquilo con todos los servicios de agua, cloacas y gas natural. Cuando aparecen algunos reclamos vecinales los canalizamos a través de la vecinal para presentar en el Municipio. El de todos los años es la apertura de calle Sargento Cabral en la zona de las ex vías del ferrocarril.


SANTA LUCIA

Se estima que Lucía nació en Siracusa, Italia, en el 281 de nuestra era. Siracusa era una importante ciudad griega que fue tomada por los romanos en el 212 y era considerada una de las más importantes de la provincia de Sicilia.

San Pablo estuvo allí tres días de paso hacia Roma. Cuando nació Lucía, la comunidad cristiana era numerosa y había en el lugar templos y catacumbas.

Lucía pertenecía a una familia que provenía de la nobleza terrateniente. El padre murió cuando tenía cinco años. Su madre se llamaba Eutiquia.

Los cristianos del lugar peregrinaban todos los años a la ciudad de Catania, para venerar los restos de Santa Agueda, que había muerto en el 251, durante la persecución de Dedo.

Agueda era venerada por los cristianos, pero sobre todo era muy conocida por los numerosos milagros que había operado. El 5 de febrero de 301, fiesta de la santa, Lucía y su madre peregrinaron hasta Catania para rogar por la curación de Eutiquia que sufría de hemorragias desde hacía cuarenta años.

En el templo Lucía se durmió y en sueños se le apareció Agueda diciéndole: "Lucía, ¿por qué me pides lo que tú misma puedes conceder? Tu fe ha alcanzado gracia y tu madre está curada". Al despertarse, Lucía le contó a su madre el sueño y Eutiquia descubrió que estaba completamente curada.

El suceso sirvió para que madre e hija iniciaran una relación más estrecha. Lucía le confió que había decidido consagrarle su vida al Señor y Eutiquia le anticipó que había decidido dejar en sus manos su cuantiosa fortuna.

A su regreso, Lucía comenzó a vender sus bienes y a repartirlos entre los pobres. El hecho fue interpretado por las autoridades como un claro indicio de que Lucía se había hecho cristiana.

Un joven que había manifestado su intención de casarse con Lucía y que no fue correspondido, se dejó llevar por su resentimiento y la denunció ante el prefecto.

Pascasio era quien gobernaba Siracusa. La detuvo y cuando la comenzó a interrogar, Lucía le dijo: "Usted trata de agradar por todos los medios al emperador y yo pongo lo mejor de mí para agradar a Dios. Haga lo que tenga que hacer que yo me comportaré como dicte mi espíritu".

Pascasio hizo llamar a los soldados para llevar a Lucía, pero no pudieron. Luego hizo traer bueyes, y tampoco lo logró. Convencido de que Lucía era una bruja dispuso quemarla, pero las llamas no le causaron daño alguno. Entonces decidió decapitarla.

Antes, Lucía se dirigió a la muchedumbre y les anticipó que la persecución contra los cristianos estaba llegando a su fin y que, llegaría la paz para la Iglesia. Y les profetizó que su memoria iba ser venerada en Siracusa y en Catania. Fue decapitada el 13 de diciembre de 304.

Hoy el nombre de Lucía y Agueda se mencionan unidos en la liturgia cristiana.

El cuerpo de Santa Lucía fue depositado en las catacumbas que reciben su nombre y es considerada la santa de los siracusanos. Su nombre se incluyó en la misa a partir de 604. Desde antiguo se la considera la protectora de la vista por los prodigios que se le atribuyen.

Autor: REDACCION

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