Por José Briceño
Es verdad. Este es mi tercer artículo dedicado a un comic de DC. En esto puede observarse mi obvia debilidad por dicha editorial, y por las historias de uno de sus personajes principales: Batman. Él siempre será mi héroe favorito, quien, a través de un coleccionable con sus primeras historias, poco a poco me fue introduciendo en el maravilloso universo de las viñetas.
El primer comic que reseñé sobre el encapotado, a través de este hermoso medio, fue “Batman: Year One”. Como ya aclaré en otro artículo, es una historia ideal para introducirse en la maravillosa cruzada contra el crimen del hombre murciélago. Pues bien, como no suelo reseñar comics muy conocidos a nivel general (a excepción de “From Hell” o el ya mencionado “Year One”), procederé con esta reseña dedicada a una pequeña joya dentro del universo que rodea a este fantástico personaje.
ARGUMENTO
Una sección súper secreta de la KGB está a punto de ser clausurada. Su líder, un renegado que comete un aparente suicidio antes de ser capturado por las autoridades rusas, pone en marcha antes de su muerte la Operación Skywalker. Dicha operación tiene como objetivo utilizar a uno de los asesinos más letales del planeta, Anatoli Knyazev, para desarmar un programa defensivo norteamericano conocido como “Guerra de las Galaxias”.
Anatoli, además de dominar diferentes artes marciales y de saber utilizar una gran variedad de armas, posee una fuerza incrementada cibernéticamente. El arma humana definitiva tendrá que eliminar a diez objetivos en Gotham City (entre los cuales se encuentra el presidente Ronald Reagan) para sabotear y lograr la cancelación del proyecto. Batman, ayudado por Robin (Jason Todd), el comisario Gordon, agentes de la CIA y del FBI, hará todo lo posible para evitar que dicho asesino, aparentemente imparable, logre su atroz objetivo.
Como verán, el argumento es muy atrapante. Con tan solo leerlo podemos imaginarnos una típica historia donde Batman debe atrapar al villano y convertirse en el héroe del día. A pesar de esto, puedo asegurarles que la trama no es tan simple
como parece, ya que en todo momento nuestro héroe parece perder ante la devastadora eficiencia de Anatoli (apodado la KGBestia). ¿Podrá el caballero oscuro detener a un oponente tan fuerte y eficaz? Ah, y para completar el postre con una hermosa cereza (sí, ya lo sé, suena verdaderamente tonto) estamos ante un comic con un final que merecería un debate completo sobre el accionar de Batman. Simplemente me detendré aquí para que los que todavía no disfrutaron de esta hermosa obra puedan hacerlo al 100%.
AUTORES
Jim Starlin construye un guión simplemente increíble. Sangriento, con altas cuotas de creatividad y diferentes giros que, junto a la extraordinaria labor de Jim Aparo, hacen de este comic un clásico imperdible. Este dibujante, a mi parecer, es prácticamente irremplazable. Al leer “Ten Nights of the Beast” no se te ocurre otro artista capaz de llevar a cabo un trabajo tan detallado y hermoso como el que va construyendo página a página con los increíbles colores de Adrienne Roy.
CONCLUSION
Este es un ejemplo perfecto de comic para releer una y otra vez. Es una lectura que asegura entretenimiento con violencia bien propuesta, acción trepidante gracias al perfecto dibujo de Jim Aparo y un final sorprendente.