El Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) de la Bolsa de Comercio de Santa Fe informó que en la semana del 4 al 10 de febrero continuaron las aplicaciones de fertilizantes, herbicidas e insecticidas, junto al picado y embolsado de maíz temprano, la siembra de algodón y maíz tardío, y la cosecha de girasol y maíz temprano en los 12 departamentos del centro-norte provincial. Las lluvias interrumpieron parcialmente algunas labores, pero también resultaron clave para sostener el estado de los cultivos.
En girasol se implantaron 160.000 hectáreas, un 18 % más que en la campaña anterior. El 90 % del área se encuentra en estado bueno a excelente y el resto entre bueno y regular. La cosecha avanzó a buen ritmo durante tres a cuatro jornadas antes de las precipitaciones. Con mayor superficie recolectada, se consolidaron rindes de entre 20 y 24 qq/ha, con máximos de 28 a 30 qq/ha y lotes puntuales de hasta 38 a 40 qq/ha.
El maíz temprano alcanzó 95.000 hectáreas, lo que representa un incremento interanual del 20 %. Las favorables condiciones ambientales acompañaron el ciclo del cultivo, con buena emergencia, adecuado stand de plantas y óptimas etapas de floración y fructificación. El 98 % de los lotes presenta estado bueno a excelente. La cosecha arrojó rindes promedios mínimos de 50 a 54 qq/ha y máximos de 100 a 115 qq/ha, con picos de 125 a 128 qq/ha. En paralelo, el picado y embolsado para autoconsumo avanzó en las cuencas lecheras y establecimientos ganaderos, con resultados de 12 a 16 m/bolsa/ha y máximos de 18.
En soja temprana se sembraron 1.070.000 hectáreas, un 3 % más que el ciclo previo. El cultivo mostró buena implantación y desarrollo, y las lluvias en la etapa de llenado de grano renovaron las expectativas productivas, especialmente en las zonas de mayor superficie.
La soja tardía cubre 595.000 hectáreas, con un leve incremento interanual. Presenta buena evolución, aunque en suelos de menor aptitud se detectó estrés hídrico y térmico, que tendería a revertirse tras las precipitaciones.
En sorgo granífero, la superficie cayó 10 %, hasta 120.000 hectáreas, afectada por los magros resultados del ciclo anterior. Finalmente, el maíz tardío registra una intención de 90.000 hectáreas (+22 %), con un avance de siembra del 96 %.