Este lunes 17 de marzo se llevará a cabo la Campaña de Detección Precoz de Glaucoma, organizada en todo el país por el Consejo Argentino de Oftalmología (CAO).
En nuestra ciudad, decidió adherir a la misma el Dr. Paul Schvarzstein, director de la Clínica de Ojos, ubicada en calle Bolívar 133. Los interesados pueden hacer el control gratuito mañana de 8 a 12 y de 16 a 20 horas.
"Todo paciente que nos quiera consultar lo puede hacer", señaló a un cronista de LA OPINION. La consulta consistirá en completar una planilla con los datos personales, antecedentes oftalmológicos, si tiene o no glaucoma, si alguna vez se tomó la presión o no, conocimiento de la enfermedad y se le tomará la presión ocular.
Y agregó: "el control es indoloro, rápido y sencillo: se realiza a través de un tonómetro de aplanamiento de goldmann. Al finalizar el estudio, se vuelcan los datos en una planilla para llevar un control estadístico y se le entrega el resultado al paciente. Son unos minutos".
"Es inadmisible que un paciente pueda quedarse ciego por no haberse controlado la presión ocular. A eso se apunta con esta campaña. Se intenta concientizar de que el mismo paciente exija el control de la presión ocular toda vez que realice una consulta con un oftalmólogo. En nuestro país sobre esta enfermedad hay pocos datos estadísticos, pero se prevé que entre un 3% de la población puede tener glaucoma", destacó.
El glaucoma es una enfermedad progresiva de los ojos que puede causar ceguera si no es tratada. Es especialmente peligrosa ya que en sus comienzos no presenta síntomas. Luego de un tiempo, comienzan a manifestarse ciertos síntomas: ningún anteojo lo satisface, se presenta dificultad de adaptar la vista en lugares oscuros, pérdida de la visión lateral, aparece un arco iris en forma de anillo alrededor de las luces, dificultad de enfocar la vista en objetos muy próximos. Es más frecuente en personas adultas, pero hay casos de jóvenes y niños con esta enfermedad . Entre las causas de la enfermedad, puede ser un traumatismo, el uso de medicamentos como el corticoide. Además, tiene un gran componente hereditario.
Está relacionado también con otras enfermedades como la diabetes, hipertensión, problemas vasculares o metabólicos. La única forma de evitar la enfermedad es el control de la presión ocular.
Dentro del ojo, entre el cristalino y la córnea, hay un líquido transparente que se produce y se elimina continuamente. Si el drenaje disminuye, se produce acumulación del líquido y aumenta la presión dentro del ojo. Esto trae como consecuencia la disminución del flujo sanguíneo y a su vez comprime el nervio óptico ocasionando daño en los ojos. El control debe ser anual y debe practicarse a partir de los 30 años.
No existe la cura para el glaucoma. Pero desde su detección, su progresión puede ser detenida a través de tratamiento médico o quirúrgico en casos muy complejos.