(Desde Carcabuey, España). - La ciudad española de Carcabuey está preparándose para celebrar en septiembre el quinto aniversario del hermanamiento con Rafaela, un acontecimiento que será similar a los anteriores desde que en 2013 se produjo este enlace de ambas comunidades, no sólo en la significación institucional sino especialmente en el afianzamiento de la confraternidad entre carcabulenses y rafaelinos. Justamente, desde Rafaela los descendientes de aquella emigración de finales de la primera década del siglo anterior, están preparando la comitiva que habrá de trasladarse. Y desde aquí a la recíproca, organizando los alojamientos y los actos que enmarcarán ese festejo quinquenal.
De ello hemos tenido prueba durante una visita a Carcabuey, en la que además de verificar la belleza de esta pequeña localidad de 2.500 habitantes, de un orden, limpieza y tranquilidad que asombran -pese a que dos días antes había caído de lo que se llama una lluvia de barro por el polvo empujado por una ventisca desde Marruecos-, sobresalió largamente la calidez y cordialidad de su gente, en este caso con quienes hemos tenido un contacto propio de quienes podemos sentir el vínculo del hermanamiento como algo que va más allá de la formalidad institucional.
En este tiempo viajar a España es una ocasión para aprovechar conocer Carcabuey, cumpliendo de tal modo, lo que era una deuda pendiente. Por fortuna ahora concretada. La recepción fue en el Ayuntamiento siendo recibidos por el joven alcalde Juan Miguel Sánchez Cabezuelo –con intercambio de algunos libros y obsequios-, junto a Juan Luis Campos Delgado y su esposa Maricarmen Jaramillo Hernández -con quienes teníamos conocimiento anterior por una visita realizada a la Dirección del Diario-, el juez de paz y uno de los responsables de la aparición mensual de la Revista Carcabuey José Luis Sánchez Garrido, además de Antonio Castro Sánchez, quien luego fue el encargado de dar la información de la parroquia, dos templos y una ermita llenos de historia. Tarea compartida con Mercedes Castro Jurado, encargada de la Oficina de Turismo, a la cual se le ha dado especial empuje.
Durante el almuerzo se afianzaron vínculos e intercambiaron aspectos que hacen a ambas ciudades, como así también los recuerdos y anécdotas que van acumulándose durante este primer lustro de actividades conjuntas. Se añadió aquí Julio Ernesto Giovannini, un rafaelino que está radicado aquí con su familia desde comienzos de siglo, estando definitivamente asentado en el sitio del cual era oriunda su abuela, es decir, la madre de su padre Ernesto Giovannini, todos ellos muy conocidos y recordados en Rafaela. Además de integrar esta familia Tito, quien fue campeón mundial de los mediopesados.
Este “puerto de montaña”, significado de Carcabuey, es realmente muy diferente de Rafaela en su composición, pero tiene en cambio sorprendente similitud en su gente. Desde allí vinieron muchos de los que en la Perla del Oeste tuvieron descendencia, ahora nuevamente enmarcada dentro de este ascendente hermanamiento. Una diferencia que también se ve en los orígenes, marcados por siglos en el caso español, sólo en décadas por Rafaela.
Visto desde la altura del castillo que domina el lugar, la zona urbana de Carcabuey asemeja la forma de un pez -con algo de imaginación, según acotó la guía Mercedes-, mientras que su economía está sostenido por la olivicultura, cuyos productores están reunidos en una cooperativa que cubre toda la cadena de valor, es decir, desde la producción al envase de un aceite que es considerado como el mejor del mundo, no sólo por los lugareños sino también por los premios internacionales que lo avalan. Un verdadero sello de distinción.
También tiene fuerte presencia la producción de membrillo, desde donde se exporta a varios lugares del mundo. Y completando este escenario de producción y actividades, se refiere también la actividad turística -con empuje desde el Ayuntamiento- donde además de los alojamientos y sitios de gastronomía urbanos, se cuenta con las denominadas casas rurales, especialmente equipadas para los visitantes.
GLOBALIZACION
Más allá de la globalización que existe en el mundo, cubriendo especialmente los aspectos comerciales, económicos y financieros, además de la disputa de intereses que significa, estos hermanamientos entre ciudades del mundo -como Rafaela los tiene con Carcabuey, Fossano y Sigmaringendorf- son una verdadera avanzada pues cuentan con el valor de globalizar a las personas, es decir, dejando prevalecer la comprensión, la solidaridad y el entendimiento como valores esenciales de un tiempo de muchas dudas y preocupaciones.
AGRADECIMIENTO
Para concluir, un especial agradecimiento de la familia Actis a toda la gente de Carcabuey por la cordial y afable acogida durante las horas que se extendió la visita a la ciudad hermana, como así también a Carmen Montes de Calcha –de la comisión de carcabulenses de Rafaela-, por las gestiones previas.