Una mujer residente en una vivienda ubicada en la calle Mainardi de esta ciudad, al regresar de un viaje comprobó que se había ingresado ilegalmente a su morada, para cometer un delito.
Para lograr acceder al interior, fue violentada la cerradura de una puerta y lo faltante tuvo relación a un aparato de televisión y un parlante.
La víctima fue alertada por su expareja, quien mora en otra vivienda sita en el mismo terreno,
El hombre la llamó para decirle que había visualizado que la puerta principal del edificio estaba abierta, por lo que sospechaba que alguien la había manipulado con fines delictivos.
Lamentablemente, esa presunción se convirtió en realidad.