Un adolescente de 16 años diagnosticado con autismo pudo relatar, en el consultorio de su médico neurólogo y ante varias familias, que había sido medicado de manera compulsiva y sin permiso de sus parientes por parte del personal de la escuela a la que concurría en Isidro Casanova, y también logró verbalizar que cuando tenía crisis lo arrojaban al suelo entre varios docentes, mientras lo sujetaban de brazos y piernas.
La situación ocurrió en el consultorio del reconocido neurólogo Ernesto Tobares, que atiende al paciente Nahuel desde que tiene 3 años, tras lo cual su familia decidió dar a conocer la situación de abordajes violentos y avasallantes de sus derechos del niño, que había tenido su origen en agosto del año pasado pero se extendió hasta mayo.
"Nahuel es una persona diagnosticada con autismo. Una de las cuestiones que afecta este síndrome es la comunicación. Así que la mayoría de las personas con autismo no pueden comunicar sus experiencias, opiniones o sensaciones como aquellos que no tenemos autismo. Por eso es tan valioso que él haya podido romper el silencio y relatar frente a una docena de personas lo que le había pasado. Fue inspirador y motivó que amplifiquemos su grito", contó Maximiliano Montenegro, padre del chico y periodista de Diario Popular, quien realizó un relato de los hechos en su perfil de Facebook