Todo tiene un final todo termina, o algo parecido nos decía el grupo Vox Dei, y la décima edición del Festival de Teatro Rafaela 2014 lo tuvo y se despidió con un show musical, pero claro, no convencional, con instrumentos improvisados, sonidos novedosos y aristas desplegando en escena momentos de danza, música y humor. El lenguaje ya se expresó en cada una de las funciones, y en el cierre sólo hay lugar para la melodía a cargo del talento del grupo Urraka de la ciudad de Buenos Aires.
También hubo espacio para la pantomima provocando la risa tan común en este festival, tan gratificante y necesaria, es que esta décima edición nos tenía preparada esta grata sorpresa cargada de alegría y talento.
Sin lugar a dudas, la representación del juego con los rings tones fue uno de los aplaudidos por la gran concurrencia que ocupó cada una de las butacas del Cine Teatro Municipal Manuel Belgrano en la noche del domingo.
A fuerza de instrumentos musicales a percusión y de viento, todos ellos fabricados con caños de PVC, tachos plásticos, botellones de plástico, entre otros, logran recrear no sólo música propia del grupo sino también clásicos populares, terminando con una versión, y la participación de todo el público, del clásico de Los Palmeras, "Bombón Asesino", ejecutado no sólo con los instrumentos sino también con aplausos y gritos de todos los presentes; bueno, casi todos, a los rafaelinos nos cuesta un poquito todavía eso de soltarse, pero estuvimos bien en general.
Fue un espectáculo humorístico a cargo del Grupo Urraka de Buenos Aires, con música y movimiento para contar pequeñas historias, traspasando las barreras del lenguaje articulado, con gran inspiración en el cine mudo y la pantomima.
Más allá de esto fue un cierre con alegría y emociones para todos aquellos que tuvimos la dicha de asistir y ser partícipes de esta nueva Fiesta del Teatro, como dijo Marcelo Allasino en sus palabras de cierre (ver página 15), gracias.