Ya en 1901 existía en Rafaela un cine ambulante. Hoy, promediando la segunda década del siglo XXI, el único cine de origen rafaelino en pie, el Cine Belgrano (municipal), va incorporando poco a poco los elementos necesarios para sobrevivir el avasallamiento de la tecnología audiovisual de las salas pochocleras.
El Cine Belgrano fue inaugurado el 5 de febrero de 1957 y respondía a la consigna de su impulsor, el padre José Marozzi, quien en una carta escrita al directorio del cine en 1960 decía que la inspiración del Cine-Teatro era “algo que hacía falta en Rafaela, una sala de jerarquía, con pretensiones de ser la última palabra en lo técnico y en base a una línea de espectáculos morales, principalmente la niñez sufría desde la pantalla un ataque feroz y despiadado”.
De acuerdo a un folleto sobre la historia del Cine Belgrano la primera producción cinematográfica exhibida fue un romance que ganó dos Oscar por mejor fotografía y canción, “La Fuente del deseo” o “Three Coins in the Fountains” (1954) de 102 minutos de duración, filmada en cinemascope (sistema que amplificaba la imagen en pantalla panorámica) y con sonido magnético.