El 5 de abril de 1899 llegaron a nuestra ciudad las Hermanas de la Misericordia por especial pedido del padre Francisco Palmieri.
Eran cuatro religiosas compenetradas del carisma de la Madre Rosello, fundadora de la Congregación, basado en su amor por la pobreza y un accionar constante hacia la caridad.
Ellas colocaron los cimientos de lo que luego, con el transcurrir de los años, sería la realidad maravillosa de hoy, sin dejarse abatir por dificultades ya que inspiradas por la confianza en Dios, tuvieron fuerzas para encarar la tarea de dotar intelectual y religiosamente a las niñas que les fueron confiadas.
El actual edificio del Colegio fue donado por el padre Palmieri que lo cedió al Obispado de Santa Fe el 20 de enero de 1900.
Sufrió a lo largo de esta centuria, modificaciones importantísimas, adecuándose a las exigencias de las épocas atravesadas y las necesidades de la numerosa afluencia de niñas que necesitaban de la instrucción para emerger a una sociedad cada vez más competitiva.
Lo más importante es, sin embargo, que “la pedagogía de la Misericordia, hoy como ayer, se construye día a día en el aula, en el reconocimiento permanente del obrar de Dios en nuestras vidas”.
La Madre Rosello exhortó a sus hijas a no decaer en la fe, a sembrar porque de la germinación se obtendrán buenos frutos, a servir no sólo al Señor sino también a los hermanos, ya que los esfuerzos, cuando son compartidos, no se sienten, pregonaba.
Este es el camino señalado, que han seguido fielmente la comunidad religiosa y quienes las acompañaron en la obra de compromiso para cumplir las normas de la madre fundadora, aquella que dijo palabras maravillosas como “el corazón a Dios y las manos al trabajo” que sintetizan su herencia.
El Centro de Ex Alumnos del Establecimiento, religiosas y la comunidad educativa, invitan a participar de la misa de acción de gracias por estos 115 años de fecunda trayectoria que será celebrada este viernes 4 de abril a las 20:30 en el Coliseo del Sur (Pasteur 355) por el obispo diocesano Luis Fernández.