BUENOS AIRES, 28 (NA). - Muy vistoso resulta el
recorrido hacia Brasil en automotor desde la Argentina,
especialmente entrando por Iguazú.
El paisaje es una postal que se propaga a los territorios de
Brasil y la Argentina, que ocupa un área de 2.7 kilómetros en la
frontera de los dos países.
Elegido en 2012 como una de las nuevas Siete Maravillas
del Mundo, a las cataratas se suman al Parque Nacional, elegido en
1986 por la UNESCO como Patrimonio Mundial Natural.
En este sentido, el Parque cuenta con una de las mayores
reservas forestales de América del Sur y preserva la riqueza de
flora y fauna tropical.
Allí se puede realizar un paseo en barco muy cerca de las
cascadas, además de caminatas por el bosque, entre otras
actividades.
Después de las maravillas de las cataratas, Curitiba, la
capital de Paraná, es el siguiente destino.
Definida como cosmopolita y moderna, la ciudad es vista como un
verdadero ejemplo de ciudad de Brasil y está considerada una de
las capitales con mejor calidad de vida de todo el país y con una
gran diversidad cultural.
El punto de reunión clásico es la Calle de las Flores, un
extenso paseo cubierto donde se pueden disfrutar las numerosas
atracciones de la ciudad.
El Teatro Ópera de Arame, el Teatro Guaíra, el Museo
Ferroviario, el Museo Oscar Niemeyer, el Centro Histórico, el
barrio Santa Felicidade o los más de 30 parques ecológicos que la
rodean, son los puntos de interés turísticos.
Asimismo, Curitiba es el sitio ideal para iniciar el camino de
una serie de excursiones inolvidables, como por ejemplo Foz do
Iguazú, destino con el que el turista quedará maravillado por las
cataratas.
Otra posibilidad es dirigirse hacia el mar y conocer la
encantadora Ilha do Mel, un escenario de bellezas salvajes
inexploradas y playas vírgenes.
Como destino final, Camboriú es el sitio ideal para los
turistas que buscan diversión, hermosas playas, vida cultural y
una intensa vida nocturna.
La ciudad tiene ubicación privilegiada, cuenta con
excelente infraestructura turística y diversas atracciones como
surf y ecoturismo.
Porto Belo y Bombinhas son dos propuestas excelentes para
aprovechar: ciudades encantadoras con imperdibles playas de agua
cristalina y muy buena estructura de bares, hoteles y
restaurantes.
La cocina típica de Camboriú está basada en mariscos,
calamares, pulpos, cangrejos, ostras y camarones. Asimismo, el
lugar es dueño de un hermoso trabajo de artesanía a base de
cerámica, huesos, coco, piedras ásperas, alambre.