SALTA, 22 (NA). - El obispo de Orán, Gustavo Oscar Zanchetta, estuvo reunido en Roma con el papa Francisco y le transmitió los "desafíos" de las tareas que realizan en la diócesis con los pueblos originarios.
El religioso compartió a través de la red social Facebook una carta en la que relató a sus feligreses su visita y lo que transmitió al Sumo Pontífice.
Zanchetta fue nombrado obispo de Orán en julio último, poco antes de que el Santo Padre emprendiera su viaje a Río de Janeiro a la Jornada Mundial de la Juventud, mantenía ya una relación de fraternidad con Bergoglio desde sus tiempos de arzobispo de Buenos Aires y lo había visto por última vez pocos días antes de partir al cónclave que concluyó con su elección frente a la cátedra de San Pedro.
"Le presenté algunos desafíos a nivel diocesano respecto al acompañamiento a las comunidades de los pueblos originarios, tan castigados por la ambición de los que se llevan por delante sus derechos no respetando la ley, destrozando nuestros montes e impidiéndoles vivir dignamente", dijo en la carta.
También narró a Francisco "acerca de las enormes dificultades que tenemos por el aumento de la pobreza, la conflictividad social y los desbordes que en varios casos terminaron con saqueos, robos y violencia".
Explicó que "el Santo Padre se siente muy cerca de nosotros y conoce bien la realidad que vivimos. Por eso ha sido para mí un verdadero consuelo poder compartirle estas cosas y pedirle humildemente su consejo para lo que se refiere a la responsabilidad que me confió como obispo".
"Le he contado al papa Francisco sobre nuestros proyectos y que, aunque los sacerdotes son pocos para una extensión territorial tan grande y con tantos desafíos, los siento muy comprometidos con nuestra iglesia particular y especialmente los veo contentos en su servicio pastoral", sostuvo.
El prelado relata que pudo compartir muchos momentos juntos, concelebrar la Eucaristía, cenar varias veces y particularmente conversar sobre la vida de la Iglesia y de la diócesis.
Aseguró que el Papa "fue muy generoso con su tiempo lo cual ciertamente es un regalo inmerecido y un testimonio de vida que vale la pena seguir".