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Cuando el corazón es el que manda...

Frente a las avenidas y a la plaza central de Rafaela, el Museo Histórico Municipal ofrece muestras itinerantes que emocionan, al mismo tiempo enseñan y entretienen. Porque nos conectan con nuestra memoria, nos ayudan a recordar, un ejercicio necesario para saber quiénes somos, de dónde venimos, adónde queremos ir. 

El 11 octubre se inauguró “Memoriografía”, una muestra que en esta primera edición nos acerca diez historias de amor, reales, regionales.

“Memoriografía es un juego de palabras, pero también es un marco conceptual que entiende a la memoria de los pueblos como un proceso vivo, que permite a sus comunidades pensarse, reencontrarse y discutirse. Los memoriógrafos funcionan como máquinas que repiten incansablemente relatos de pasión ocurridos en nuestra zona desde los tiempos de la colonización agrícola hasta nuestra actualidad”. 

Un equipo de rafaelinos, vinculados al ámbito del arte y el estudio de la historia, reconstruyen estos relatos que se transmiten por el “memoriógrafo”, unas cabinas de madera, equipadas con auriculares y una caja (similares a los viejos cinematógrafos) con objetos pertenecientes a alguno de los protagonistas. Y con la magia de la música y su lenguaje, y el modo en que se cuentan (no sólo por las palabras sino por las acertadas entonaciones de los locutores), las historias atrapan a quienes se acercan al lugar.

“La muestra no tiene un itinerario fijo: los visitantes encontrarán diez memoriógrafos que contienen cada uno, una historia de amor diferente (…). Cada visitante deberá interaccionar y realizar, si lo desea, la ejercitación básica de todo historiador, de intentar comprender la experiencia humana a través del paso del tiempo y a partir de diversas experiencias”.

Y así nos (re)encontramos con nombres conocidos, como el de Miguel Flores, Erasmo Poggi, el de un tal “Pichinín” (¿usaron o escucharon ese apelativo, alguna vez?!), y cuidado porque también puede pasar que se encuentren con algún familiar.

Algo así nos pasó a Paulina y a mí... Grata sorpresa la de encontrar en unos de los memoriógrafos una foto de la familia de mi abuela materna (Constancia Zbrum, hija de Benito Zbrum). Y luego, conversaciones y llamados telefónicos a las queridas tías “viejas” que aportaron nuevos y enriquecedores datos a estas historias... (que así nunca morirán en el tiempo, como dicen, que nunca muere el amor, si es amor de verdad).

Pero más allá de las anécdotas personales, “Memoriografía” permite reflexionar acerca de diversos temas como el rol social de la mujer a principios de siglo, el modo en el que las normas culturales condicionan a los hombres (de ambos géneros y de todas las clases), y de qué modo podemos desafiar esas normas. Y claro, también acerca de temas más espirituales, como sería el amor: ¿Qué es el amor? ¿Será cierto que esa fuerza invisible “todo lo puede”? (ay quien pudiera conocer sus leyes...).

Para la construcción de esta muestra colaboraron muchas personas recopilando historias, reconstruyendo contextos, acercando datos, prestando su voz para grabar los relatos. Se contó también con el apoyo invalorable de la Asociación Amigos del Museo Histórico Municipal.

La exposición puede visitarse gratuitamente en los horarios habituales del museo, de martes a viernes de 8 a 12 y de 15 a 19, y los domingos de 18 a 20:30. El Museo Histórico Municipal se encuentra en la intersección de bulevar Santa Fe y calle 9 de julio.


LOS NIÑOS DESCUBREN

El viernes 31 de octubre, Graciela, una de las guías, recibió en el Museo a los niños del Taller de Escritura Creativa de la Biblioteca Estrada. Y ellos no sólo “entendieron” las consignas, sino que nos enriquecieron con preguntas, como la de Paulina (8 años): “¿Por qué decoraron la muestra con corazones de verdad y no de los otros?”.

“Porque son historias reales”, respondió José (9 años). “Por eso también hay ramas de árboles, porque estas historias están vivas. Dependen de la memoria”.

(…) Dicen que los niños descubren el lado oculto de las cosas y así, muchas veces, nos dejan sin palabras. Por eso comparto (con su permiso), algunos de sus comentarios, como comparto la belleza de esta muestra, a las que todos podemos acercarnos, para seguir enriqueciéndola".

Los niños creativos que visitaron “Memoriografía”: Lucía Alonso, Avril Isse Rizzotti, José Santagostino, Paulina Szewc. Coordinadora: María Florencia Forni.

Nota de autor: “las tías viejas” serían Carmen, Emiliana, Imelda y Renilda, a quien llamo de ese modo con respeto, y ante todo con amor, ese maravilloso sentimiento que por ellas siento más allá y a través del tiempo.

Autor: María Florencia Forni

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