La inédita negativa del Obispado de Rafaela de rechazar 400 mil pesos que otorgó el gobierno santafesino a la Comisión Refacción Templo San Cayetano de Suardi, no cayó para nada bien entre los funcionarios provinciales que gestionaron el aporte. Según lo averiguado por Radio Belgrano, la molestia pasó por la afirmación de que no hay que "politizar" las relaciones de la Iglesia, cuando en realidad desde el gobierno se buscó dar una ayuda que premie el trabajo y las gestiones realizadas desde la Comisión, para recuperar un templo que está próximo a ser declarado Patrimonio Histórico Provincial.
La ley, impulsada por el Senador Felipe Michlig, tiene media sanción de su cámara y sólo falta la aprobación de Diputados. Por otra parte -se menciona en la nota del portal de referencia-, el Obispado debería enterarse que la plata volverá a las arcas del Estado teniendo en cuenta que el expediente establece que el dinero debe ser utilizado sólo para la refacción. Por lo tanto no se podrá utilizar para los "pobres" como aconsejó en el comunicado.
Los 400 mil pesos es una suma pequeña para los costos que hoy tienen los materiales y la mano de obra y más cuando estamos hablando de trabajos en lugares riesgosos como es el campanario del templo. Los fondos se iban a utilizar para el perfilado de las paredes de ese sector que se encuentra peligrosamente deteriorado. ¿El Obispado se hará responsable si un ladrillo del campanario cae al vacío golpeando a una persona? se pregunta en la publicación.
Por lo tanto, la pérdida no sólo es para la Comisión sino para toda la comunidad que tiene al Templo como el ícono que los representa. Suardi ya perdió una escuela agrotécnica cuando el sacerdote Hugo Barbero, bloqueó en el Ministerio de Educación de la Provincia el proyecto que ya era una realidad a partir de una iniciativa del Líder Soldano, entonces presidente de la Cooperativa Telefónica.
En una actitud incalificable y por su encono personal con Soldano, porque también era rector del Colegio Estrada, que depende del Obispado, Barbero frustó a Suardi de tener una alternativa de educación para miles de jóvenes.
Incluso, la Parroquia está dudando en la respuesta a una familia de Suardi que resolvió donar un lote de casi una manzana para que la Iglesia lo utilice con el fin que crea más conveniente. Es decir, duda en tener un predio que podría utilizar, por ejemplo, para construir un plan de viviendas de Cáritas o un Hogar de Ancianos, o cualquier otro emprendimiento social.
Concluye la publicación del portal de Radio Belgrano de Suardi, mencionando que luego de años de sacerdotes brillantes, y a los que la comunidad no olvida, como lo fueron Gustavo Zurbriggen y José Luis Riberi, volvemos a tropezar con la misma piedra: un cura párroco, como Mauro Canalis, que cree que la historia de Suardi comenzó cuando él llegó a la localidad.