En la 119ª ExpoRural de Rafaela y la Región, la Universidad Nacional del Litoral, a través de la Facultad de Ciencias Veterinarias, volvió a tender puentes entre la investigación académica y la producción caprina. Una de las experiencias presentadas en la muestra propone transformar un subproducto que muchas veces se descarta en una alternativa para generar valor agregado.
Karina Olzer, de Gregoria Pérez de Denis, en el departamento 9 de Julio, presentó un proyecto de curtido de cuero caprino mediante procesos orgánicos, vegetales y minerales.
“Cero aditivos, nada contaminante y muy fácil de trabajar”, explicó, al destacar que la técnica puede desarrollarse incluso en el fondo de una casa, con tres tachos plásticos, sin olores y con resultados sustentables.
La propuesta puede conocerse y consultarse en el Salón 43 de la muestra. Además, se complementa con talleres y capacitaciones que Olzer desarrolla en escuelas agrotécnicas, donde transmite conocimientos sobre el aprovechamiento integral de los subproductos caprinos.
“Somos dos locos de la enseñanza, damos talleres y capacitaciones donde nos convoquen, siempre promocionando el cuero caprino”, señaló Olzer. En su zona, explicó, el cuero suele ser descartado, por lo que la iniciativa apunta a darle un nuevo destino y generar valor agregado de una manera sencilla.
Aprovechar cada recurso
El aprovechamiento no se limita al cuero. El pelo del chivo, una vez lavado, puede hilarse o utilizarse como relleno para tapizados, demostrando que cada uno de los recursos derivados de esta producción puede tener un destino diferente.
La experiencia también comenzó a diversificarse hacia la elaboración de productos lácteos caprinos. “Empezamos este año a hacer dulce de leche gracias a la Facultad, que siempre nos tiene en cuenta y nos invita. Ahora también agarramos por ese lado a hacer dulce de leche y quesos caprinos”, contó Olzer.
La iniciativa se complementa con la incorporación de razas Boer y Saanen en el tambo familiar y con la elaboración de productos que luego se comercializan en pequeños comercios de su localidad y de ciudades vecinas.
Más allá de la producción y la comercialización, Olzer puso el acento en la transmisión de conocimientos y en la posibilidad de que otros productores puedan replicar estas prácticas.
En ese sentido, la presencia de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNL en la ExpoRural vuelve a mostrar el vínculo entre la investigación, la producción y el territorio, y cómo la innovación puede transformarse en una herramienta de desarrollo para las economías locales.