Ambos perritos jóvenes sufren del mismo destino triste y desolador… Abandonados, con pocas posibilidades de encontrar un buen hogar que los acoja ya que hay tantos esperando en la calle sin familia…
Pero sólo la esperanza, esa esperanza que mantiene viva la ilusión de que alguien los adopte, de que alguien necesite de su compañía y amor incondicional, nos alienta a seguir intentando ayudarlos, sin bajar los brazos.
Son muy mansos y cariñosos. Castrados.
Para adoptarlos comunicarse a los teléfonos 423883 ó 15565204.
Colaboración de la Asociación Civil “El Amparo”.