Durante una entrevista el Dr. Gustavo Tita, nos brindó detalles de una delicada intervención que hace pocos días se concretó en la Clínica 10 de Septiembre de la ciudad de Sunchales, en la oportunidad fue intervenida una mujer víctima de un accidente automovilístico y se contó en el equipo, además del Dr. Tita, a un microcirujano altamente reconocido a nivel mundial.
En tal sentido nos hizo saber que la intervención se realizó el pasado 26 de abril, la paciente es una mujer joven de 37 años, que sufrió un accidente automovilístico, iban tres amigas caminando por una calle a la noche, ella vive en Esperanza y tiene parientes en Sunchales y fueron chocadas por un automóvil, las otras dos recibieron lesiones de diversa índole, y ella estaba en el medio, y con su cabeza golpeó entre el techo y el parabrisas lo que le produjo un arrancamiento del 65% del cuero cabelludo, desde la región frontal bitemporal, biparietal y occipital.
"Tuvimos que reconstruir eso, hicimos una cirugía que no hay muchas en el mundo, donde tuvimos que entremezclar algunas técnicas, para que precisamente, una mujer joven, tenga la posibilidad de recuperar íntegra toda esta pérdida".
Agregó que "en el primer tiempo, que fue la cirugía más grande, en la que estuvimos desde las 9 de la mañana hasta las 4 y media de la tarde, operando, por supuesto con mi maestro que es Claudio Angrigiani, un referente en el mundo en cuanto a colgajos quirúrgicos se refiere. El viene a ayudarme a mí porque es padrino de mi hijo más chico y es padrino mío en cuanto a las presentaciones internacionales que yo hago de mis trabajos en cirugía plástica, un hombre muy reconocido".
Volviendo al tema de la operación señaló que "esta mujer después de perder toda esta extensión de cuero cabelludo, ese hueso expuesto debe ser cubierto con tejido, porque el hueso expuesto no puede vivir por sí solo, siempre necesita de una cobertura, cuando la pérdida es menor, en cuanto a la extensión, se suele hacer un colgajo, que lo hemos hecho, movemos el propio cuero cabelludo que queda y logramos cubrir, lo hemos hecho con algunos quemados y con algunas pacientes pequeñas que sufrieron algunas lesiones, pero en este caso es muy particular, porque hay que extraer tejido de otro lado, se pensó en hacer una cicatriz al nivel del omóplato y sacar un músculo, como es el dorsal ancho, que es una técnica que se utiliza para esto. Pero como este tipo de cirugías no son muy frecuentes, se hacen en Hospitales, en lugares donde la práctica puede hacerse sin tanto protocolo, ya que a veces el protocolo entorpece e incluso puede llegar a perderse la oportunidad de hacerla".