La secuencia fue fotografiada por una joven que viajaba en ese colectivo y publicada en redes sociales, generando una explosión de comentarios positivos y compartidos que transformaron el posteo en viral.
Sebastián, de 31 años de edad, ante un cronista de diario Uno se mostró sorprendido por lo sucedido y contó que "los chicos subieron por la zona de barrio Candioti y me consultaron sobre dónde tomar la Línea 11. Entonces, les dije que cuando llegáramos a la altura del shopping Recoleta les iba a avisar para que se bajaran y lo tomaran, a pesar de saber que no es parada. Y cuando llegamos me apuré a asistirlos y volví rápido pensando que algún pasajero se podía enojar, pero me sorprendieron con aplausos".
AGRADECIMIENTO
En esa línea, el joven trabajador detalló que la situación lo hizo sonrojar en ese momento, a tal punto que "no tuvo valor para darse vuelta y mirar a quienes aplaudían", y consideró aún más llamativa la viralización de la acción.
"No tengo más que palabras de agradecimiento para la joven que hizo el posteo, y también para las hermosas palabras que muchos me dejaron. Pero debo decir que todo se dio de manera espontánea, como muchos otros gestos que estoy seguro que existen, pero que a veces no vemos porque están inmersos en una sociedad que está equivocada mostrando siempre lo conflictivo y lo feo", manifestó Sebastián.
LOS OTROS PROTAGONISTAS
Juan Pablo (30) y Sergio (33) son los pasajeros con discapacidad visual que fueron ayudados por Sebastián. Ambos son santafesinos, y se habían encontrado para "ponerse al día", ya que el primero estaba de paseo en la ciudad.
"Hace unos años me mudé a Tierra del Fuego por trabajo y ahora vine a visitar mi familia y amigos, como Sergio", comentó Juan Pablo, al tiempo que resaltó la grata sorpresa que le generó enterarse de la repercusión de lo sucedido, que detalló "no me pasa todos los días".
"Si bien yo me manejo independientemente en todo, me resulta muy bueno que a veces alguien gentilmente me brinde una mano. Así tomé lo que pasó con este chófer", afirmó el joven ciego y concluyó diciendo "enterarme de que se hizo público lo sucedido fue algo que me resultó grato también, porque considero positiva la difusión de cualquier acción ciudadana ejemplar".
N. de R.: sin dudas se trata de un hecho que merece ser conocido, y solamente queda el deseo de que gestos como el de Sebastián se repitan. No resulta cotidiana una acción de esta naturaleza. Al contrario. Porque prácticamente a diario suelen observarse actitudes disímiles, en importante cantidad de choferes de colectivos.