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Destacan la visita del obispo en un geriátrico

Hace unos pocos días por pedido de un familiar, más precisamente el 6 de noviembre, visitó el hogar geriátrico "Virgen de Lourdes", monseñor Luis A. Fernández, obispo de de la diócesis de Rafaela.

Allí saludó y conversó especialmente con Emilio Zeiter, un habitante longevo de Rafaela, nacido el 5 de junio de 1912. Dentro de unos meses cumplirá 103 años y por suerte goza de buena salud.

Emilio emocionado le contó algunos recuerdos que volvieron a su memoria, dijo haber nacido en la colonia de Bella Italia, donde vivió con sus padres hasta la mayoría de edad junto a sus trece hermanos, de los cuales eran nueve hermanas. Que sus padres fueron muy católicos y que él había pasado su primera comunión en aquel entonces en la Iglesia San Rafael de esta ciudad.

Monseñor le preguntaba acerca de su larga vida: cuántos hijos tenía, qué trabajos hizo... La conversación lo asombró muchísimo. Emilio a pesar de sus años no dejó de reconocerle su visita, por la calidez con la que se refirió a él y la bendición otorgada. Fue un momento muy grato.

Luego se dirigió al lugar donde estaban las otras abuelas y abuelos saludándolos individualmente. Les dio la mano a algunos, a otros besándolos. Preguntó sus nombres y para todos tuvo palabras de aliento para continuar en su ancianidad. Recibieron emocionadísimos la bendición de monseñor Luis, transmitiéndole su alegría y deseos de expresar la fe hacia Jesús y María.

También hubo un momento del encuentro en que mencionó palabras expresadas por el papa Francisco sobre "el cuidado que debemos a los niños y a los abuelos" por lo que representan en la vida del ser humano. Además elogió a las empleadas que realizan la atención y cuidado de los ancianos. A los familiares, que los acompañen y no olviden sus obligaciones de estar y velar por sus necesidades. Apoyándolos emocionalmente con "amor y paciencia" en lo que cada uno vivencia por enfermedad o impedimentos físicos causados por distintos motivos.

Las empleadas del hogar le pidieron a monseñor bendijera "el altar donde está la Virgencita de Lourdes y de San Expedito".

Ya como despedida, volvió a saludar a todos con ese gesto de humildad y sinceridad que lo caracteriza. Quedaron muy emocionados y embriagados de alegría, de paz, deseosos de un próximo encuentro. Se acercó también donde estaba Emilio estrechándole su mano.

A Monseñor Luis se lo veía feliz, regocijado de haber realizado la visita y prometió volver en otra oportunidad.

Es digno destacar el carisma de monseñor, su acercamiento y cordialidad manifestada a lo largo de la visita. A nosotras, sus hijas y a todos los presentes nos cautivó disfrutando su presencia.

Luis A. Fernández es un verdadero discípulo del papa Francisco porque sale al encuentro de la gente que lo ama como a Jesús, en su peregrinar.


Colaboración de Genoveva, Aideé y Gladis Zeiter.

Autor: REDACCION

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