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Dios de la esperanza

¿Hacia dónde volver los ojos cuando se está desorientado, cuando la vida pierde su sabor o cuando arrecia el sufrimiento? Hacia dónde volver los ojos cuando las puertas del futuro parecen absolutamente tapiadas y es imposible descubrir sentido? Hacia dónde volver los ojos cuando contemplamos el mundo y vemos derribarse ideologías centenarias y el hombre está vanidoso con su ciencia?"

Todas preguntas razonables, que piden respuestas razonables. Miguel Ortega Riquelme intenta responderlas en un librito que recomiendo "¿Y quién es Dios?". Dice: "realmente hay una sola respuesta a todos estos interrogantes. Ni el arte, ni la técnica, ni la sociología, ni las matemáticas, ni el consumo, ni el progreso pueden satisfacer al hombre en sus búsquedas más profundas. Aunque mucha gente no quiera ponerle nombre, lo que los hombres anhelan desde sus raíces más hondas es ir al encuentro del Dios vivo. A algunos esto le puede parecer 'eslogan'. Otros pensarán que es un sermón obligado de quien se declara predicador. ¡Para nada! Es mucho más que eso.

Cuando caen estrepitosamente murallas, modelos sociales, personajes-símbolos , también emerge con fuerza renovada el anhelo de hacer surgir 'algo nuevo". Y eso es lo más importante hoy día.¡Proclamamos a Dios como la Novedad del mundo!

Es verdad que hay muchos miedos. Es verdad que hay desalientos. Es verdad que hay abismos y tropiezos. Todo eso es comprobable a nuestros ojos. Pero en el futuro siempre está Dios. Dios sólo tiene ante su mirada el futuro de la humanidad renovada según los criterios de su Hijo Jesucristo. Es posible sentir los dolores de un gran parto o de un gran alumbramiento. En los momentos más dramáticos del hombre a lo largo de su historia, Dios vuelve siempre a re-crear todas las cosas...

Esa es nuestra esperanza. Dios no nos deja en las tumbas, ni en la oscuridad de un cementerio. Dios tiene la porfía maravillosa de inventar cada día la resurrección...

¿Hacia dónde mirar hoy día? Hacia Dios. Así viviremos resucitados y gloriosos desde ahora mismo. Tal como el invierno no hace esperar la primavera. Tal como la noche nos hace desear y llamar al día. Sabemos que amanece".

Autor: REDACCION

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