La familia real italiana celebró, el pasado 30 de septiembre en el salón de honor del Hotel Intercontinental de Ginebra en Suiza, su capítulo anual con la tradicional bendición de los mantos de los caballeros y la condecoración a figuras destacadas. Entre estas últimas, el licenciado en Comunicación Social, Guillermo Vincenti - desde siempre especializado en comunicación visual y diseño gráfico-, residente en Italia desde hace 15 años y oriundo de Rafaela, fue condecorado con la medalla de plata de “Benemerenza” de San Mauricio y San Lázaro de la Orden dinástica de casa Saboya por los méritos y la trayectoria obtenidos en su trabajo como diseñador gráfico y por la colaboración con esa Orden.
Durante 2016, Vincenti trabajó activamente en la producción de un libro publicado en 2017 que documenta la presencia de los Saboya en la provincia de Cuneo, en particular modo en la ciudad hermana de Fossano. Los estudios realizados por el grupo de trabajo dieron como resultado el hallazgo de la tumba de Bona de Saboya, princesa de "vita" atormentada, que fue borrada de la historia oficial.
En el marco de un rígido ceremonial y estricto protocolo, el Gran Cancelliere de Casa Saboya, Johannes Niederhauser, entregó el diploma que certifica la honorificencia de Vincenti, quien acto seguido, recibió la medalla directamente de manos del Príncipe heredero Emanuele Filiberto de Saboya bajo el beneplácito del heredero al trono de rey de Italia Vittorio Emanuele, duque de Saboya, Príncipe de Nápoles y la consorte Marina Ricolfi Doria.
“Es realmente una gran satisfacción la de recibir un reconocimiento al valor del propio trabajo, de la Orden dinástica más longeva de Europa y de la mano de figuras como lo son la familia real italiana”, afirmó Vincenti tras convertirse en el primer diseñador gráfico en recibir semejante honorificencia.
LOS REYES DE ITALIA EN SUIZA
Humberto II, padre de Vittorio Emanuele sólo pudo reinar durante 33 días, ya que tuvo que aceptar los resultados del plebiscito (sospechado de fraudulento) del 2 de junio de 1946 en el que los italianos optaban por la República como forma de Estado. Humberto II de Saboya partió hacia el exilio y años después, se estableció en Ginebra, Suiza.