“12 years a slave”, conocida en países hispanohablantes como “Doce años de esclavitud”, es una película británico-estadounidense de 2013, ganadora de los Premios Oscar 2014 a mejor película, mejor actriz de reparto y mejor guión adaptado.
Esta película está basada en la autobiografía de Solomon Northup, un mulato afroamericano nacido libre en el estado de Nueva York, fue secuestrado en Washington DC en 1841 para ser vendido como esclavo en plantaciones en Louisiana durante 12 años hasta su liberación.
Se trata del tercer largometraje dirigido por Steve McQueen, escrito por John Ridley. Chiwetel Ejiofor interpreta a Solomon Northup con bastante éxito de críticas. El rodaje del film tuvo lugar en Nueva Orleans entre el 27 de junio y el 13 de agosto de 2012, con un presupuesto de 20 millones de dólares, dentro de cuatro plantaciones históricas: Felicity, Magnolia, Bocage y Destrehan. De las cuatro, Magnolia es la más cercana a la verdadera plantación donde trabajó Northup.
"12 years a slave" se estrenó en el Festival de Cine de Telluride el 30 de agosto de 2013 y ha recibido críticas generalmente positivas de los especialistas. Su debut en los cines estadounidenses fue el 18 de octubre de 2013, mientras que en Reino Unido fue el 10 de enero de 2014.
HABIA UNA VEZ
Para poder encontrar aditivos que sumen a repensar las temáticas que aborda la esclavitud, habría primero y antes que nada, hacer una reseña de lo que significó históricamente. Doce millones de africanos fueron enviados a América entre el siglo XVI y el XIX. De ellos, se estima que 645.000 fueron enviados a lo que hoy se conoce como Estados Unidos, mientras que la mayor cantidad fue transportada a Brasil.
La esclavitud, refiere a la institución legal que existió en los Estados Unidos de América durante los siglos XVIII y XIX. Fue practicada en la América británica desde el principio de la era colonial, y sin casualidad, firmemente establecida cuando se firmó la Declaración de Independencia de los Estados Unidos. La nada sutil coincidencia, si de buscarse lógicas comunes -se tratase- entre la independencia del país del norte y el derecho a la esclavitud, permite reseñar que esta última fue uno de los factores claves para la acumulación de riquezas en la primera mitad del siglo XIX. Independencia, esclavitud y acumulación parecen ser sinónimos de un mismo pensamiento, aquel que fue necesario para el establecimiento de una nación.
VIRTUOSISMO
AL POR MAYOR
Uno de los datos por los cuales la película admite una lectura distinta de las múltiples existentes en torno de la esclavitud, recae en una cuestión que no es menor. La existencia de una expansión gradual de abolicionismo en el norte estadounidense, junto a la rápida expansión de la industria del algodón desde 1800 causó la necesidad en el sur de aferrarse fuertemente a la esclavitud, e intentar expandirla a los nuevos territorios occidentales del país.
La esclavitud polarizó la nación en estados esclavistas y estados libres y en este caso, el protagonista del filme, Solomon vive justamente en el norte, de ahí la sorpresa que asume una captura inesperada. Inesperada, no sólo por la suerte que corrió el abolicionismo, sino también por el engaño al que se sometió. Golpeado para obligarlo a ocultar su identidad de hombre libre, es comprado por el dueño de la plantación William Ford (Benedict Cumberbatch) y sentenciado a mantener el nombre de Platt. La nueva designación tras la que acarreará su propio nuevo nombre, será el inicio de una etapa triste y lamentable, donde las humillaciones serán constantes y la falta de respeto a la vida para los eslavos, misma una figurita repetida.
Un contexto sórdido, oscuro, sin ninguna esperanza en el horizonte, será persistente a lo largo del filme. Escenas enmarcadas en un permanente y redundante objetivo, encontrar el dolor, la tortura y el maltrato para exhibirlos del mejor modo posible. Eso sí con saña y sin contemplaciones, ya que los dueños de esclavos nada se reservan, desde violaciones, agresiones físicas y hasta torturas, magistralmente acompañadas por un director que quiso hacer uso de sus habilidades estilísticas más logradas. Sirven a tal fin, travellings largos junto a panorámicas grandilocuentes y tiempos muertos que hacen de la demora una política subrayada, muchas veces excesiva.
La película de Steve McQueen, basada en el libro de Solomon Northup, utiliza un tiempo demasiado largo en exhibir con delicadeza y virtuosismo los avatares de un negro vuelto esclavo, mientras que en las últimas escenas donde la libertad es posible nuevamente, el pasaje será rápido y sin demoras.
Una buena película si de lo que se trata es de mostrar y demostrar la esclavitud en su sentido más cruel, pero mediocre si acotamos la línea narrativa del relato a los hechos que evitan golpes bajos.
FICHA TECNICA
Dirección: Steve McQueen. Guión: John Ridley, basado en el libro de Solomon Northup. Fotografía: Sean Bobbitt. Edición: Joe Walker. Música: Hans Zimmer. Elenco: Chiwetel Ejiofor, Michael Fassbender, Benedict Cumberbatch, Paul Giamatti, Paul Dano, Lupita Nyong'o, Sarah Paulson, Brad Pitt.