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Don Teodoro: tango criollo...

En mi anterior artículo referido a la Estación de Tres Esquinas hice referencia a un bar ubicado en Barracas que se denominaba “Cabo Fels”. Allí un cantor hacía sus primeras armas: Angel Vargas se llamaba y lo apodaron “el ruiseñor" ya que con su voz de terciopelo era la atracción de la concurrencia. La vieja estación ferroviaria de Tres Esquinas, fue demolida en junio de 1955 y el bar se situaba en la encrucijada de Montes de Oca, la calle principal del barrio y Osvaldo Cruz.

Cabo Fels era el tributo que el propietario del bar le brindara a un pionero de nuestra aviación: Pablo Teodoro Fels quien había nacido según algunos en Conchillas (Uruguay) el 8 de mayo de 1891, aunque otras fuentes lo dan como nativo de San Luis. Hacia 1912 se afincó en el barrio porteño de Flores y a su vez cumplía el servicio militar como soldado conscripto aviador. Fue adquiriendo pericia en la materia y se destacó por su intrepidez. Ese mismo año consiguió elevarse sobre la base de El Palomar hasta 1.280 metros, siendo hasta esa fecha el récord de altura de una máquina sobre suelo argentino.

Fels fue uno de los pioneros de nuestra aviación y consiguió batir marcas que pertenecían a otros pilotos.

El suceso más relevante y curioso de su carrera lo protagonizó en diciembre de 1912. Nuestro personaje se encontraba de licencia compartiendo unas copas con unos amigos periodistas en el bar La Helvética de Corrientes y San Martín de Buenos Aires cuando de improviso (era la medianoche del 30 de noviembre de ese año) se le ocurrió una idea: cubrir el trayecto Buenos Aires-Colonia en avión, hasta el momento inédito, y lo haría en el acto. Fels, audaz, llevaría como hoja de ruta tan sólo una página arrancada de la guía Kraft.

Se fue a su casa de Flores, levantó cuatro latas de combustible y de allí partió para Morón en coche de alquiler. Una vez en ese lugar, en un carro lechero partió para la base de El Palomar. Eran las 5 de la mañana cuando decolaba en un avión Bleriot (1) rumbo al destino pretendido, travesía que haría obviamente en medio de una total clandestinidad, ya que para ello no contaba con ningún permiso de las autoridades militares.

Lo cierto es que, ya en el aire, Fels se animó a más y tras sobrevolar Colonia se propuso alcanzar Montevideo, proeza que logró tras estar 2 horas y veinte minutos en el aire. Y ante unos pocos azorados pobladores de Carrasco aterrizó en forma normal logrando batir el récord de distancia jamás alcanzado. La noticia se propagó como reguero de pólvora en las dos orillas y ambos pueblos celebraron la hazaña. El 3 de diciembre, previo a realizar unas reparaciones menores en el aparato, Fels regresó a la base de El Palomar y al llegar fue sancionado por sus superiores, pero de inmediato ascendido a cabo.

El tango, expresión testimonial si la hay, plasmó esta hazaña en dos temas que se llaman “Cabo Fels” obra de Pedro Sofía y “Don Teodoro” tango perteneciente a Vicente Mazzolo. Además quedó establecido oficialmente el 1ero. de diciembre como el día del soldado aeronáutico, conmemorando el episodio que protagonizara este aviador.

Finalmente Fels, amigo íntimo de otro grande de nuestra aviación, Jorge Newbery, falleció en Buenos Aires el 22 de julio de 1969.


(1) Los Bleriot eran aviones franceses, fabricados por Luis Bleriot quien a su vez era aviador. Fue el primero en cruzar el Canal de la Mancha a bordo de una aeronave (1909).

Autor: Pepe Marquínez (Sunchales)

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