Silvina Guadalupe Ocampo Domínguez es una joven estilista rafaelina, oriunda del barrio Villa Dominga que ha hecho un culto de su profesión y manifiesta enamorada de la tarea que cumple, considerando que " nació para eso".
Su salón, Paloma Peluquería, celebra hoy su vigésimo aniversario y es por ello que dialogamos con la titular que nos narró su historia.
Evocando sus comienzos nos hizo saber que " de chiquita jugaba a ser peluquera", "siempre me gustó , con mi abuela jugaba a la peluquería".
"cuando terminé la primaria quería hacer el curso de peluquería , mi mamá me exigió que curse el secundario y que luego haga lo que quiera, así fue, hasta que luego no sabía qué hacer, estuve trabajado, hasta que mi novio me sugirió estudiar peluquería, ahí fue cuando ingresé a la Escuela Nº 654 "Dr. Nicolás Avellaneda y mi maestra María Elena David - me quedaron hermosos recuerdos de ella-, y allí descubrí lo que realmente quería hacer, cuando fui a esa escuela.
"Tuve asistencia perfecta en la Escuela, siempre llevaba modelos - algunas son clientes mías ahora- , ese año fui alumna destacada de la escuela".
"Al año siguiente fui a la Escuela de Omar Marengo (Noami) en San Francisco, allí hice capacitación intensiva en cada rama de la peluquería- cortes,color, peinados, trenzas-, fortaleciendo los conocimientos adquiridos en la Escuela".
PALOMA PELUQUERIA
"El 21 de septiembre de 1999 abrimos Paloma, en el Bv. Lehmann, frente al castillo de Foti", este fue el primer paso para cristalizar sus sueños y la adentró en el mundo de la profesión.
"El primer salón estaba ubicado en los locales de Elsener, Carlos Elsener y su esposa me dieron su confianza y su ayuda, tuve momentos muy difíciles en la peluquería, yo quería desistir, en 2001 quería cerrar y Elsener me dio una cuota de ayuda, confió en mí y eso me fortaleció.También tengo buenos recuerdos de los distribuidores que me aconsejaron muy bien, impulsándome a capacitarme, que sea honesta en mi trabajo para lograr un prestigio, diciéndome que no preocupe por tener la peluquería llena, sino por hacer las cosas bien, con el tiempo eso es lo que rinde en prestigio y consideración de la clientela".
Más adelante enfatizó que "estuve cuatro años ahí y me mudé a Güemes 237, allí otra persona que me ayudó mucho fue Omar Barello, una excelente persona. Luego fui a Güemes y Uruguay, los dueños eran la familia Tosello y ahí es donde decido ser Paloma como marca de cara a la ciudad, en 2009 empiezo con el tratamiento de recuperación capilar que se llama Cabello pleno que hoy seguimos trabajando, hasta que un día decidí que necesitaba más espacio y mejor lugar, y cuando vi la casa de Alvear 176 dije 'tiene que ser para mí' , y la alquilé, en esta nueva ubicación también debo señalar que estoy muy agradecida al dueño de la misma , José Aguirre y su esposa, que también me ayudó mucho porque aquí también tuve momentos muy difíciles en mi vida, y en ellos encontré mucha ayuda.
"Me siento una afortunada porque siempre tuve gente que me dio una mano y también agradezco a mi clientela, muchas de ellas lo son desde hace veinte años".
"En el salón tengo colaboradoras. ahora conmigo está mi hermana Noelia que se dedica al maquillaje y Nelly que es mi amiga y viene los fines de semana a colaborar.
Aniversario
Para el aniversario hizo saber que a modo de celebración remozaron el salón, el que hoy está "con otra luz" , más acogedor y esperan hoy a sus clientes para que aprecien los cambios y comiencen a disfrutar las nuevas comodidades que se dispusieron en el salón para ofrecer a quienes se acercan para solicitar los servicios de Paloma.